El día 2 de enero ya andaba más que harta de tanta glotonería, sentía un poco de asco por mi conducta y decidí pararlo y retomar las buenas costumbres. Aunque no he he hecho un régimen perfecto, no soy de esas, puedo decir que como mejor y más sano, todavía no estoy controlando las cantidades pero sí las grasas e hidratos, a los que nunca renunciaré. ¿ Qué sería la vida sin pan? Eso sí, reducirlos los he reducido.
Al principio no quería pesarme para no darme el susto pero como me dijo mi amiga no hacerlo es como no querer ver lo que pasa y además, cuando vas perdiendo peso, ¡quieres verlo y regocijarte! Así que lo hice, también usé una calculadora para calcular tu peso ideal. Aunque estas referencias hay que seguirlas con moderación, está bien como referencia pero cada persona es un mundo.
Otra de las buenas costumbres recuperadas es andar con asiduidad, a día 15 de enero soy la acreedora de 9 rutas con una media de dos horas por ruta. Lo estoy haciendo bien, con estiramientos antes y después del ejercicio.

¿ He sido buena con los potingues? ¿ Me he cuidado la piel? En esto no he fracasado. ¡¡Me he portado genial!! Disfruto mucho cuidando mi piel y probando nuevos productos.
Esto son sólo algunos ejemplos, hay muchos más, y algunos que no he revisado en el blog. Podéis encontrar mi opinión en la sección Probando.

Para terminar esta entrada otro mea culpa, hice una lista de objetivos que os enseñé en la anterior entrada, no estaban todos, ¡sólo los confesables! pero viéndolos me ha entrado la risa, sólo he conseguido tres de los que me impuse...

En fin, hoy sí digo, ¡hasta el próximo cuaderno! Porque esta vez lo consigo y quiero manteneros al tanto.
Juana ( #antibotonesdepantalonquenocierran )
