Entre las páginasEl libro de Gastón Leroux, publicado por primera vez en 1910, nos introduce al mundo de la famosa Ópera de Garnier, ubicada en Paris, Francia. Allí no sólo aprendemos un poco de lo que ocurre detrás de los escenarios de esta famosa casa de ópera, sino que pronto descubrimos que absolutamente todos le tienen miedo a un fantasma sin nariz, al que nunca han visto. Todo esto es narrado por Leroux como si se tratara de una investigación real, como si fuera lo más cierto de la vida. Y créanme, mientras lees el libro empiezas a preguntarte si será verdad...El Fantasma de la Opera ha existido. No fue, como se creyó durante mucho tiempo, una invención de artistas, una superstición de empresarios, la creación medrosa del cerebro excitado de las señoritas del cuerpo de baile, de sus madres, de los acomodadores, de los empleados de la guardarropía y de la portería. (Tomado de la versión digital del libro; pág. 5).
Una historia que trasciende
Esta novela es básicamente una historia de amor y dolor, mezclada con genialidad, música y mucha inteligencia... ah, y crueldad. En resumen, nos cuenta la vida de tres personajes: Christine Daaé, una joven cantante de ópera que cree que el ángel de la música le habla; Raoul, un muchacho adinerado, guapo, educado, que se enamora de Christine (aunque se conocían desde niños); y Erik, un hombre con el rostro deforme, que vive en los sótanos de la ópera y resulta ser un genio de la música, de la arquitectura, de los trucos de magia y de las trampas.Erik está totalmente obsesionado con Christine y está dispuesto a todo para que ella le corresponda... incluso a explotar media París. Así, poco a poco vamos descubriendo los secretos de "El fantasma", y nos damos cuenta que es más humano que espíritu. ¿El encanto, dónde está? En todas partes: en la narración desde el punto de vista de varios personajes; en los momentos en los que el lector se enloquece por la falta de actitud de Christine; en lo absolutamente magnífico que resulta el personaje llamado El persa; en el triángulo amoroso entre Erik, Raoul y Christine; y en todas las maldades tan graciosas que Erik les hace a los nuevos dueños de la ópera.Sí, es un libro en el que también te ríes.
¡Música, maestro!¿Qué pasa cuando se tiene una historia tan encantadora? Alguien como el compositor británico Andrew Lloyd Webber decide adaptarla al teatro musical. Y no es cualquier adaptación de "¡Oh, qué buen libro! Vamos a ponerle una musiquita y diálogos cantados"; es una adaptación que Webber escribió especialmente para su esposa de aquella época, Sarah Brightman (yo no me divorciaría de alguien que me escribe un musical, pero bueno, nunca se sabe).Así pues, el 9 de octubre de 1986, "The Phantom of the Opera", comenzó sus presentaciones en el teatro Her Majesty's en Londres, Inglaterra. Han pasado 26 años y sigue allí, día tras día, encantando, enamorando y haciendo sufrir a la audiencia. Los primeros en interpretar a Christine, El fantasma y Raoul fueron Sarah Brightman, Michael Crawford y Steve Barton, respectivamente. En el 88 todo el elenco se mudó a Broadway, Nueva York, para comenzar allá las presentaciones del musical, que todavía está en funciones y se acerca a su vigésimo quinto aniversario.
Unos cuantos cambiosEl musical elimina totalmente la figura de El persa, ya que le transfiere parte de su relevancia a Madame Giry, la instructora de baile. Sin embargo, no es algo que choque, pues todo está tan bien construido que no afecta el desarrollo de la historia. Aquí vemos a un fantasma escrito para ser mucho más seductor y romántico que el de Leroux; sin embargo, mantiene su maldad y su gran toque de locura. Christine tiene un poco más de personalidad en algunas escenas, pero sabemos que también está afectada mentalmente. Raoul resulta mucho más fuerte que el del libro (aunque muchos digan que lo odian) y sale de su "zona de confort" para enmendar la situación que él mismo propició. Otro cambio importante es la deformidad de El fantasma; en el libro tiene toda la cara destrozada, mientras que en el musical sólo tiene afectada la parte derecha de la cara.Para mí, la adaptación es excelente. Posee una música adictiva, pues estoy segura de que es imposble no salir cantando o tarareando al menos una canción. Si los actores-cantantes son los correctos resulta toda una experiencia sencillamente perfecta.
"It's over now the music of the night"En el 2004 se hizo una película del musical; a mí me fascina por la ambientación, la música y por la voz de algunos personajes (especialmente Raoul, interpetado por Patrick Wilson). Sin embargo, creo que hubo errores pues los dos actores principales (Gerard Butler y Emmy Rossum) cantan bien, pero a mi parecer no tienen el entrenamiento que se requiere para cantar esta obra.En el 2010, Webber enloqueció y decidió hacer Love never dies, una secuela de The Phantom of the Opera. Este nuevo musical (que para mí tiene una historia lamentable, mala, nada creíble y muy tonta) cerró en agosto del 2011. Sólo algunas canciones eran rescatables de ese completo desastre.Existen muchísimos libros que han continuado, o vuelto a contar, la historia de Leroux. Sólo he leído uno y fue excelente; se llama Fantasma y la autora es Susan Kay. Esta obra nos muestra la vida de Erik desde niño hasta su muerte, y está narrado en primera persona por un montón de personajes diferentes. Confieso que me gustó más que el libro de Leroux...¿Qué tal un poco de música para cerrar?
Amanda Pérez
