
EXILIO
Al principio caminamos
entre los álamos y los robles
los viñedos y los olivares.
Hicimos un pacto con la tierra
las montañas y el mar
los ríos y las raíces
que contaban nuestras historias.
Cuando nuestra sangre
corría por las calles, no huimos.
Rechazamos la memoria de masacres
y recordamos el sol de Sefarad
sobre las cabezas de nuestros hijos.
De nosotros surgieron filósofos
mercaderes y poetas
médicos y diplomáticos
aún nuestros líderes tenían que besar
las manos de los reyes
que siempre y nunca nos protegieron.
Siempre y nunca
estas palabras las llevamos
a nuestro exilio
y guardamos las llaves
de nuestras casas
para el día del retorno.
En el crepúsculo violeta
de nuestra partida
sólo probamos el polvo
de nuestros deseos.
KIKU ADATTO (1947)
poetisa española

