Por hoy dejamos de lado el minimalismo y el diseño de última generación para llevaros a disfrutar de dos planes perfectos para un fin de semana otoñal, que para eso estamos a finales de octubre.
Para empezar nos vamos a una merienda muy tradicional, muy hogareña y, sobretodo, muy dulce, decorada con los colores propios de esta estación. Grandes bolas de papel en tonos ocres, marrones y beige cuelgan sobre un auténtico festín de pasteles y tartas que, con mucho acierto por parte de quien lo haya decorado, se apoyan sobre viejos cajones de madera y maletas antiguas.
¡Un diez para esta presentación tan cuidada y original!

El segundo plan seguro que es os resulta muy familiar a más de uno, y es que se trata de ir a pasar el día al monte en busca de uno de los manjares más apreciados en estas fechas: las setas
¡Y qué mejor forma de acabar la jornada que degustando lo que hemos cogido allí mismo!

Una sencilla mesa de madera con dos caballetes, un toldo improvisado, un mantel de lino y unas cestas de diferentes tamaños completan el conjunto y crean el ambiente perfecto para disfrutar esta sabrosa y merecida comida.
Y hasta aquí nuestro desestrêsate de esta semana.
¿Vais a aprovechar para salir al campo o tenéis pensado un plan hogareño?
¡Feliz fin de semana!
Mar
