Es una sensación realmente difícil de transcribir ni de hacer entender a nadie que no padezca de lo mismo. Ayer durante la cena solté sin querer un “Soy joven para la vida, pero vieja para ser madre” que no pude reprimir. Todos se quedaron muy traspuestos, pero no pude evitar decirlo, me nació de dentro.
Cada día me cuesta más esperar que las cosas pasen. Tengo la suerte que la gente a mi alrededor no va a ser madre ni desea serlo, menos AmigaM que conocí hace unos dos meses. Pero con ella siento más compañía que otra cosa.
Menos mal que está Futuro Papá para tener cabeza a veces y que no me permite llevarme por la sinrazón que me nace de dentro.
