Destroza Este DiarioEditorial:Paidós – Planeta.Autor: Keri Smith.Serie: No.Fecha de publicación: Septiembre 2012.Idioma: Español.Páginas: La que alcances a contar.Conseguí este libro-no-libro gracias a una actividad que realizó el blog Sabious Words (de hecho, la actividad según entendí, era exclusivamente para blogs, pero… nevermind, yo quería ese libro-no-libro de todos modos).
SinopsisPara todo aquel que siempre ha querido pero ha tenido problemas para empezar, mantener o acabar un diario, ha llegado Destroza este diario. Destroza este diario es un libro ilustrado que presenta una colección subversiva de apuntes. Este diario propone a los lectores mostrar sus habilidades creativas llenando - y destrozando sus páginas con sus mejores errores y estropicios. La reconocida ilustradora Keri Smith anima a los propietarios de este diario a cometer actos “destructivos” agujereando sus páginas, añadiendo fotos para dibujar encima o pintando con café, con la intención de experimentar el verdadero proceso creativo.
Opinión personal¿Cómo se puede sacar una opinión personal de un libro-no-libro? R/ Pues destrozándolo. Jajajajaj- lo sé, soy malo para los chistes. Pero el libro-no-libro para nada lo es. Me gustó bastante y no esperaba nada de lo que encontré. Pensé que era un libro de “auto-ayuda” o algo parecido, con actividades para hacer FUERA del libro mismo, pero al abrirlo y notar que todo estaba vacío, pensé: Oh, oh, no imprimieron este completo. Pero luego de leerlo un rato, comenzaba a reírme por las actividades a realizar.

Tan vació como esta.
*Aviso legal* Esta vez no tienes validez, amigo. (Como es una reseña especial, decidí cambiar de fuente)

Lo que no me gustó:Solo fue una cosa:
-Después de gastar el dinero para el libro detesto ver instrucciones que dictan de destruirlo de una manera dañina y no creativa.
Mi historia con este libro-no-libro:






Y ese descanso me dio nuevas miradas a las actividades y seguí. Dibujé el paso del tiempo, congelé una página y recorté periódicos. Luego se ¡hizo la pintura!:
Conseguí de varios colores y comencé a lanzar pintura con objetos a esta página, y pinté también con mi mano la parte trasera del libro-no-libro de un verde que me encanta (porque me hace recordar a Elphaba de Wicked) y lo dejé secando en el patio de mi casa donde hacía un buen sol.






Al recordar que había dejado el libro en el patio, corrí a tomarlo, pero ya era tarde. Estaba completamente mojado. Sus páginas se habían llenado de agua y estas las absorbieron como esponjas (hay que agradecer a Planeta por haber hecho estos libros con páginas fuertes y resistentes, porque de lo contrario, no hubiera salvación). El tamaño del libro creció notoriamente y eran como dos en uno.


