Revista Opinión

Día del idioma y para que sirve la luna

Publicado el 24 abril 2015 por Jairmontoyatoro
El castellano lo hablan cerca de 500 millones de personas, es la segunda lengua materna, después del mandarín; y es la más hablada en América Latina. La lengua de Cervantes se consolida hacia el siglo XII y como todo lenguaje vivo sigue evolucionando, dejando en desuso palabras, maneras y asimilando otras.
Su principal origen es el latín, heredado de la conquista y presencia romana en la península durante siglos, pero aún bajo el dominio de este imperio, pueblos que habitaban antes estas tierras como los Íberos, Celtas y hasta Cartagíneses de Aníbal (Fenicios) dejaron su legado en palabras como: manteca, barranco, cerveza, perro, lengua, busto, conejo; posteriormente los árabes entregan vocablos como: azul, alcohol, café, talco, tarifa, quiosco, marfil, jabalí. ¡Y claro! La conquista de América se convertirá en una ampliación de palabras y usos.
Las lenguas de los pueblos originarios de América Latina como el Náhuatl, Quechua, Aymara, Guaraní, Caribe, han enriquecido el español con términos como canoa, Aguacate, zoquete, papa, cancha, ají, hamaca, chocolate, huracán, jaguar, caimán, carpa, caucho, cigarro, colibrí, galpón, coyote.
La sonoridad del español y su música interna son un híbrido que se cuece desde hace un poco más de mil años, el goce que produce una bonita frase, el embrujo de una buena historia leída o escuchada, son de los tantos regalos que da esta lengua de origen mediterráneo y enriquecida por los pueblos litorales, andinos y llaneros de Sur América.
Hablar en español no implica sólo la pertenencia a una lengua, sino también  el ser de una geografía, de una historia y de un mundo; desde aquí, desde el Sur, el español es importante para millones que se comunican, aman y discuten en él; y desde esa cotidianidad han surgido grandes exponentes, creadores y transformadores del uso castellano como Jorge Luis Borges, Juan Rulfo, Julio Cortázar, Carlos Fuentes, García Marquez, Octavio Paz, Ernesto Sábato, Vargas Llosa.
Para celebrar el día del idioma la invitación es a disfrutar de un texto corto de William Ospina dedicado al libro, aquella ventura de la lengua escrita que permite hablar inclusive con los lejanos en el tiempo, el espacio y la cultura.
@jairmontoyatoro
[email protected]Para que sirve la luna - William Ospina

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