Revista Cine
De este capítulo no tengo demasiado que decir, la verdad. Creo que está para ir preparando el terreno para el final de la temporada. Nos despedimos de Gao, que definitivamente es mucho más de lo que aparenta y a la que sin duda volveremos a ver.
El trío protagonista ya está en vías de reconciliación. Y Fisk llora la muerte de su amigo, lo cual resulta emotivo, por increíble que parezca. Wesley molaba. Era mucho más que un lacayo. Esto nos lleva a lo más importante del episodio a nivel argumental: la muerte de Ben. No me la esperaba, teniendo en cuenta que es un secundario fijo de Daredevil y hasta de Spiderman. Pero Wilson es como es, y lo de involucrar a su madre es demasiado gordo. Desde el momento en el que aparece en casa de Ben está claro lo que va a pasar. Puede que Urich no lo sepa, pero nosotros sí: Fisk es una bestia asesina que se mueve por sus emociones. Wesley intentó resolver el problema de forma inteligente y fría en el anterior capítulo, pero Wilson es más de matar a saco.
Así que aquí estamos, justo cuando parecía que el descubrimiento de Karen iba a resultar, volvemos a la casilla de salida. Todo se resolverá en el siguiente, y ya os adelanto que será enormemente satisfactorio.
Como último apunte, decir que me gusta mucho, de un modo retorcido, que la muerte de Ben sea culpa de Karen, primero por meterle en el fregao' y después por presionarle para que escribiese la historia. Esa chica cada vez está más jodida.