Revista Salud y Bienestar

Dieta de Fácil Masticación

Por Tomadieta @tomadieta
dieta para disfagia

Dieta para la disfagia o dieta de fácil masticación.

La dieta de fácil masticación es una dieta adaptada que se usa como medida para facilitar la vida de aquellos pacientes que así lo requieran, pretende asegurar una alimentación correcta y equilibrada a aquéllas personas que ven con dificultad el hecho de comer por diferentes motivos.

Si bien las causas de iniciar una dieta de fácil masticación pueden ser muy variadas, una de las principales causas por las que se recomienda es por que aparezca una disfagia.

A continuación te vamos a dar todos los datos, consejos y recomendaciones para llevar a cabo una dieta de fácil masticación; pero antes debemos de saber porqué se recomienda, a qué tipo de personas va indicada y qué debemos hacer para llevarla a cabo de forma correcta. En un primer lugar vamos a decir a qué tipo de personas o a quienes se recomienda este tipo de dieta. Principalmente, debemos decir, se recomienda a pacientes con disfagia, pero te preguntarás…


¿Qué es la disfagia?

La disfagia es un síntoma de multitud de enfermedades que hace que el paciente tenga dificultad a la hora de trasladar el bolo alimenticio hasta la boca del estómago.

Podemos pensar que es alguien a quien le cuesta deglutir o tragar, pero no es sólo eso sino que puede ser alguien a quien le cueste masticar suficiente los alimentos, o alguien a quien; por diversas anomalías, los alimentos se le queden atrapados en el tracto digestivo o incluso pueda pasar al tracto respitatorio.


¿Cómo detectar la posibilidad de tener disfagia? ¿Cuáles son sus síntomas?

Los pacientes con disfagia suelen tener síntomas significativos de ésta como pueden ser :

  • Rechazo a comidas o bebidas.
  • Tos durante las comidas o después de ellas.
  • Atragantamientos recurrentes.
  • Regurgitación nasal.
  • Babeo.
  • Sensación de que la comida se va por otro lado o que se le pega en la garganta.
  • Sensación de que le cuesta pasar los alimentos o se quedan atrapados.
  • Retención de los alimentos en la boca durante un tiempo prolongado.
  • Dificultad al masticar y al deglutir.
  • Al finalizar de comer el paciente tiene la voz húmeda.

Muchos de éstos síntomas se perciben a simple vista cuando observamos la actitud del paciente ante la comida o durante el tiempo que ésta se produce.

Estos síntomas no son siempre reconocidos en ocasiones por la persona que los padecen sino que los suelen identificar aquéllas personas que les rodean y son los que, con ayuda de un especialista o de unas normas básicas, facilitan la alimentación de aquéllas personas que padecen disfagia.


¿Cómo afecta a la capacidad de tragar?

Cuando una persona produce disfagia suelen producirse descoordinaciones de los músculos de la boca, de la lengua y aumenta el riesgo de sufrir atragantamientos o de que incluso el contenido se vaya hacia el tracto respiratorio originando diversas infecciones pulmonares.

Es por ello que el miedo, puede ocasionar que los pacientes muestren rechazo a los alimentos y líquidos que en otras ocasiones les han producido estos episodios, llegando a generar diferentes problemas con la comida como pueden ser desnutrición, deshidratación, falta de nutrientes, etc; ello complicará su mejoría o recuperación.


¿Qué podemos hacer para la disfagia?

En primer lugar podemos ponernos en contacto con personal cualificado que nos ayude a solventar los problemas que tengamos, diagnosticarlos y tratar de ponerle solución.

En el caso de tener disfagia es importante tomar ciertas medidas que nos ayudarán a mejorar. De entre los primeros consejos, encontramos los siguientes:

  • Mantenerse hidratado, ya que favorecerá el correcto estado de salud.
  • Higiene postural correcta para comer.
  • Adaptación de la dieta a una alimentación de fácil masticación.


¿Qué es la dieta de fácil masticación?

Es una dieta adaptada para aquellas personas que sufren disfagia y que tiene como principal objetivo la correcta nutrición e hidratación del paciente para conseguir una mejoría de su enfermedad.

Para ello no sólo basta con adaptar los alimentos que se consumen sino también cómo se consumen y algunos hábitos nutricionales.


¿Qué personas necesitan una dieta de fácil masticación?

Podemos decir que aquellas personas que padezcan disfagia, cuyas causas pueden ser muy dispares y entre las que destacan las siguientes situaciones:

  • Se aproxima a un 40% de los ancianos que sufren disfagia.
  • Ausencia de dientes.
  • Mala adaptación a la dentadura postiza.
  • Baja producción de saliva.
  • Lesiones en la lengua o encías.
  • Pacientes con cáncer de lengua o tracto digestivo (cuello, esófago…).
  • Sarcopenia o pérdida de masa muscular.
  • Personas que sufren un ICTUS (entorno a un 50% de los pacientes sufren disfagia).
  • Personas con demencia, enfermedades como Parkinson, Alzheimer o esclerosis múltiple.


¿Qué puede producir la disfagia?

Además de causar en el paciente apatía por la comida, o rechazo puede dar complicaciones como la broncoaspiración que se trata de la sensación de que la comida se vaya por otro lado y la realidad que puede producirse es que el alimento o el líquido que se ingiere pasa al tracto respiratorio causando infecciones respiratorias.

Por otro lado pueden producirse aspiraciones silentes que se producen por la ausencia de atragantamiento por lo que se produce un traspaso del líquido hacia el tracto respiratorio.

Además aumenta el riesgo de desnutrición y deshidratación del paciente por la apatía o rechazo a los alimentos y líquidos.


¿Qué debemos tener en cuenta para llevar a cabo la dieta de fácil masticación?

En primer lugar debemos tener en cuenta que tragar líquidos es más difícil que sólidos para aquéllos pacientes que sufren disfagia, por lo que si los líquidos son más espesos resultan más fáciles de tragar y llevar a cabo bien la deglución.

Debemos adaptar la alimentación y la forma en la que consumimos los alimentos para evitar situaciones de riesgo.

Debemos tener paciencia con el paciente ya que no es un capricho suyo sino una dificultad que le impide tragar con normalidad.


¿Qué puedo comer con la dieta de fácil masticación?

Si bien la dieta de fácil masticación incluye alimentos que sean fácilmente masticados, jugosos y que se puedan partir con un tenedor, debemos tener en cuenta que debemos asegurar una alimentación equilibrada al paciente; por lo que los alimentos que no cumplan esas condiciones deberemos cocinarlos y transformarlos de tal manera que se puedan ingerir; como por ejemplo en purés o cremas.

Debemos evitar los alimentos crujientes, secos, duros, difíciles de masticar. Tampoco debemos tomar alimentos que aumenten la sequedad de la boca, como pueden ser los alimentos picantes, el café, alimentos muy salados, bebidas alcohólicas, o fumar, que también aumenta la sequedad.

Apostaremos por alimentos de fácil masticación:

  • Alimentos suaves fáciles de partir con un tenedor.
  • Alimentos cremosos.
  • Humedeceremos los alimentos con salsas, aderezos, extra de aceite, etc.
  • Deberemos beber líquidos continuamente, es muy recomendable el jugo de piña, ya que tiene enzimas que nos ayudan a limpiar la boca.
  • Debemos excluir de la dieta alimentos de alto riesgo por atragantamiento como pueden ser los frutos secos, caramelos, alimentos duros o pegajosos, uvas, fruta con huesos pequeños, habas o alubias no muy cocinadas, etc.


¿Que hay de la higiene postural?

Es muy importante sentarse correctamente para comer. Se tenía antes la creencia que es mejor inclinar la cabeza hacia atrás para abrir el esófago a la hora de tragar, pero NO. Es recomendable sentarse de forma erguida con la cabeza inclinada ligeramente hacia adelante y la barbilla hacia abajo.

Si damos de comer a un paciente deberemos sentarnos en un nivel inferior a sus ojos, así conseguiremos una mejor postura. Si la persona tiene un lado más débil deberemos sujetarlo a la hora de comer. Deberemos colocar los alimentos hacia el lado más fuerte del paciente.


Dieta de fácil masticación

Vamos a dar a continuación las pautas y un menú orientativo de la dieta de fácil masticación.

Debe ponerse la meta de beber al menos 8 vasos de agua a diario, como mínimo. Si tiene problemas para ingerir el líquido podemos optar por una bebida espesada, que existen en el mercado para aquellas personas con disfagia.

Para facilitar la ingestión de agua puede probar bebidas tanto frías como calientes. Bien dejar un vaso al lado de la mesilla de noche, o añadir algún saborizante al agua pueden ser alguna de las soluciones. Recuerda que lo más importante es incluir todo tipo de alimentos.

  • La fruta muy madura, triturada, en compotas o batidos.
  • Verduras cocidas, chafadas o en puré, en trozos pequeños aquellas que sean blandas, sin pieles ni cáscaras duras.
  • La carne siempre picada o guisada de tal forma que quede muy blanda y en pequeños trozos.
  • Pescado de todo tipo, siempre sin espinas.
  • Son muy recomendables las sopas o cremas para garantizar un correcto aporte nutricional sin riesgos.


Menú diario

  • Leche con cereales de desayuno a remojo hasta que queden blandos o un par de galletas a remojo en leche. O yogur líquido con compota de manzana para el desayuno.
  • Fruta triturada o un plátano chafadito.
  • Crema de calabaza y mollitas de pescado. De postre manzana asada o en compota; para la comida.
  • Yogur líquido para merendar.
  • Y de cena, crema de calabacín con queso y unos trocitos de pollo (todo triturado) y fruta triturada o un melocotón en almíbar cortado en pequeños trozos.

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