Al buscar un sistema de videovigilancia se deben tener en cuenta las necesidades y el alcance del proyecto, sea grande o pequeño.
Las cámaras analógicas funcionan capturando la luz en la cámara para procesarla con un CCD o CMOS (es mejor el CCD) y luego envía analógicamente la señal ya procesada al DVR (Grabador digital de video)
.

La ventaja de estás cámaras es su bajo precio, configuraciones sencillas e infraestructura económica. Incluso normalmente se podrán encontrar los kits armados de este tipo de cámaras con todo incluido.
Las desventajas a comparación de las IP es la calidad de imagen ya que la grabación dependerá tanto de la cámara y su capacidad de procesar la luz y convertirla a imagen, así como el DVR que de igual manera tendrá que procesar a buena velocidad las imágenes enviadas de la cámara.

Las cámaras IP son cámaras digitales, estas cámaras se comunican por el protocolo TCP/IP y envían datos en lugar de imágenes. Estos datos son interpretados por el cliente y muestra las imágenes. Comúnmente se puede utilizar una computadora con software especial de la cámara para grabar o dispositivos especializados y autónomos llamados NVR(Grabadores digitales por red). La gran ventaja de las cámaras IP es que la imagen es mas nítida, se mide en megapixeles y dependiendo de la cantidad de megapixeles será el tamaño de la imagen.

Las desventajas en comparación son el precio de los equipos y la infraestructura para sus conexiones.
En conclusión no son buenos o malos ambos tipos de cámara, simplemente se debe tener un correcto levantamiento para poder decidir que tipo de equipo es el necesario.
