Hace tiempo anuncié que tenía un plan para duplicar mis ingresos este año. Y lo conté.
Lo que no esperaba era conseguirlo en seis meses.
Te lo digo es porque sé que andabas preocupado, ya te puedes calmar.
Lo que no sé es qué hacer el resto del año, si tocarme las pelotas o las bolas.
Poca broma…
Si no eres del tipo de hombre sin testosterona que dice que está bien como está o que al contrato fijo lo llama «vida solucionada», llegado a cierto punto empezarás a mamonear.
A divagar, a deambular, a vagabundear.
Unas vacaciones de más y alguna fiesta que no toca. Te vas a tomar café con proveedores, aceptas reuniones que no deberías y un día, sin darte cuenta, estás pasando el cortacésped.
Lo que sea con tal de crearte la ilusión de estar haciendo algo útil.
A unos les pasa cuando alcanzan el millón, a otros con el millón al día y a otros con 1000 al mes.
Te diré lo que opina el gran Alex Hormozi de esto:
Si ganas menos de 1 millón al año, incluso 3, las 4 primeras horas de tu día las tienes que dedicar a darte a conocer y solo entonces puedes empezar a trabajar en tu negocio.
Pero si en lugar de dedicar ese tiempo a darte a conocer –y esto te lo digo yo–, lo dedicas a tu trabajo, o a tu jefe, o a tu familia, o a tus hijos o a tu pareja…
Nunca avanzarás en ningún otro ámbito.
Si quieres crecer tienes que forzar el crecimiento. Tienes que forzar que la gente conozca lo que vendes.
Por eso el primer paso te lo pongo fácil.
Y te lo cuento aquí:
La entrada Dije que este año duplicaría ingresos. Te cuento cómo lo llevo. se publicó primero en Luis Monge Malo.
