Lo siento pero… espero estar durmiendo. Profundamente…Cuando abra la puerta por la mañana y salga a buscar el periódico, en ese instante, te daré la bienvenida. Antes… No la esperes.
Creerás que soy descortés. Que son muchos años de ir y venir y ya nos conocemos demasiado y, claro, ya da igual a la hora que llegues. Llegas y ya está… Sin fanfarrias. Ya me he acostumbrado.
Lo sé. Lo sé. Debería estar esperándote, Con una taza, humeante, de café recién hecho y una amable sonrisa mientras el viento, fresco, desordena mi pelo.
Y es que el viento, empieza a ser fresquito. Llueve en la noche y el verano ya se despide.
Entonces, llegas tú, Otoño.
Para enseñar esos tonos de tierra, ocre y rojizo y esas preciosas alfombras de hojas secas. Y el viento y la lluvia. Las castañas, las calabazas, … Sí, sí. Eres bonito, Otoño. Y, tienes razón, es descortés que no esté para recibirte pero… ¿A quién se le ocurre llegar de madrugada? ¿Qué hora son esas?
A las 4:29 espero estar durmiendo. Profundamente…
Ya , mañana, te saludo.

NB : Esta madrugada, a las 4:29 am, el otoño ha entrado en vuestras casas ( si vivís en el Hemisferio Norte). Como está quisquilloso, es recomendable darle la bienvenida aunque ya lleve unas horas por aquí… Se va a quedar 89 días y 20 horas…Mejor llevarse bien…

