Revista Educación

Disparos en la Universidad

Por Siempreenmedio @Siempreblog
Disparos en la Universidad

- ¿Tienes un cigarro?

- Sí, toma. Negro es lo que tengo, no me llegan las pesetas para más. ¿Quieres fuego?

- Sí. ¿Vamos a comer? tengo hambre ya. ¿Oíste? ¿qué será ese jaleo allá fuera?

- Los piquetes, supongo. Estaba previsto que la armaran en la puerta antes de la hora de comer. No creo que la Guardia Civil entre en la universidad. Nunca entran, se quedan en la verja ahí fuera.

- Ya, pues que no entren. ¿Dónde comemos? ¿tienes algo en el piso? Hace un frío...

- Papas creo, podemos guisar unas pocas y hay sardinas de lata. Con eso escapamos ¿no?

- Sí, está bueno. Yo creo que por hoy ya está bien de jaleo, vámonos para el piso y nos mandamos las papas esas.

- ¿Que no entraban? ¿No? pues esos estampidos no son petardos. ¡Cojones, son tiros!

- ¿Tú crees? ¡vamos a salir, corre!

- ¡Joder! parece una película del oeste, están disparando por todos lados. ¡Cabrones! han entrado por Delgado Barreto.

- ¡Javier!, ¡Javier! ¿qué te pasa? ¿qué haces en el suelo? ¡vámonos de aquí! ¡coño! ¡Vámonos a comer ya!

El 12 de diciembre de 1977 la Guardia Civil entró en la Universidad de La Laguna y disparó, según indicaron algunas fuentes, directamente contra los estudiantes, a raíz de una huelga prevista para ese día. Javier Fernández Quesada, un estudiante de segundo curso de Biología, fue abatido en el hall principal de dicho centro académico. No era un dirigente político, no era un policía. Era un estudiante. Por la fecha en que se produjo su asesinato Fernández Quesada nunca fue reconocido como víctima del franquismo, la ley de memoria histórica limita hasta octubre de 1977 las víctimas de la represión dictatorial. Fernández Quesada murió antes de la Navidad de ese año.

Este relato es una reconstrucción ficticia de lo que pudo haber pasado minutos antes de los incidentes. No pretende reconstruir la realidad.


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