Revista Opinión

Dos damas de blanco

Publicado el 18 marzo 2010 por Manuelsegura @manuelsegura

La tita Dorita

No cuesta mucho imaginar cómo a uno se le presenta la vida cuando, con apenas 15 años, se muere su madre y tiene que hacerse cargo de cuanto hay en su casa. En esta ocasión había un padre y tres hermanos. Como si la Divina Providencia hubiera querido que el nombre de pila se ajustase a su misión terrenal, escogieron para bautizarla el de María Auxiliadora. Y con sumo acierto.

Dorita Verdú Cantó, la tita Dorita para su prole de sobrinos (entre los que me incluyo) y para los hijos de éstos, o la madrina para algunos de ellos, ha dedicado todos estos años a auxiliar a cuantos hemos estado a su lado. Y cuesta trabajo entender que, a quien la vida ya le mostrara tan pronto su lado más amargo, siempre capeara el temporal con una sonrisa en el rostro. Con una sonrisa y con un magnífico arroz y conejo o unos gazpachos con carne, cocinándolos al estilo que aprendió en la tierra alicantina de sus padres, que fueron mis abuelos Enrique y Elena, tanto en el Pinoso como en La Algueña.

Agradezco, en nombre de la familia, de sus hermanos (mi madre y mi tío Manolo) así como de los míos, de mis primos y de los hijos de éstos, este homenaje que hoy se le tributa a quien siempre ha sido para todos un ejemplo de desinterés en lo material y de dignidad en lo existencial. Dudo mucho de que si Dios le hubiera dado hijos, a ellos los hubiera querido más de lo que nos pueda querer a nosotros. En todo caso, creo que lo haría a partes iguales. Y espero que siga haciéndolo muchos años, a pesar de que sus piernas desaceleren el paso, y que el día que nos deje, para lo que aún falta mucho, que sepa que sólo desaparecen de verdad aquellos seres a los que se les remite al olvido. Y a ella, compréndanlo todos ustedes, nunca la podremos apartar de nuestra mente por muchas hojas que caigan del calendario.

*************

Nuestra Presenta

Pronunciar el nombre propio de Presenta en mi vida nunca ha requerido de más aditamento. Al fin y al cabo, a pocas personas conoceremos en nuestro existir por una sola palabra como denominación que las identifique.

Presentación Fernández García, nuestra Presenta, nació en Bullas, sí, pero es alguaceña de los pies a la cabeza. Siempre supimos que su primer trabajo fue como peluquera, allá por sus años de juventud. Pero, como casi todos también sabemos, donde ella residió laboralmente más tiempo fue en París, la ciudad más bella del mundo, y a la que hace ya tres décadas pude descubrir gracias a ella, precisamente. Allí fui testigo de que, aun mostrando agradecimiento por la acogida en el vecino país, en la distancia seguía adorando a España, a Murcia y, naturalmente, a Alguazas.

Presenta siempre me ha parecido una señora, en la más amplia acepción del término. Elegante, discreta, buena conversadora y con ese punto que usualmente denominamos como el saber estar. Me consta que, de un tiempo a esta parte, la salud le ha jugado alguna mala pasada. Pero aquí está, felizmente para todos. En este hermoso homenaje que alguien que ella y yo sabemos estará viendo encantada desde allá arriba y que, esbozando una de sus sonrisas tan socarronas, ahora exclamará: “¡Pero qué majos que están mi Presenta y el Manolico!”.

Enhorabuena, Presenta, y gracias por tu probado cariño para con nosotros en todos estos años de nuestra vida.



Volver a la Portada de Logo Paperblog