Uno de los fuegos, localizado a tan solo 48 kilómetros al sureste de la capital del estado, Austin, ha destruido cientos de casas y sigue avanzando sin obstáculos en una zona ganadera afectada por la sequía.La portavoz del Servicio Forestal de Texas, Jan Amen, indicó que los bomberos siguen trabajando en la extinción de las llamas en el condado de Bastrop, donde el fuego ha destruido 300 viviendas y ha arrasado 17.500 acres.
