Rodeado de huertas, casas y pistas de tierra, sobrevive en esta ladera que, en otro tiempo, debió conformar un típico paisaje de bosque termófilo, a juzgar por las especies que crecen próximas, como sabinas, palmeras y acebuches.

Rodeado de huertas, casas y pistas de tierra, sobrevive en esta ladera que, en otro tiempo, debió conformar un típico paisaje de bosque termófilo, a juzgar por las especies que crecen próximas, como sabinas, palmeras y acebuches.
