GRAN GUÍA TEMPLOS ROMÁNICOS
Templo de Nuestra Señora de los Ángeles
Habíamos visitado este templo soriano en noviembre de 2011, pero su agonía por el románico no tenía límites para él y dos años más tarde me hizo repetirlo.
Obra del mismo taller de alarifes que la de su vecina Tozalmoro, debió comenzarse a finales del siglo XII y finalizarse en el tardío románico del siglo XIII. La gran robustez en sus contrafuertes prismáticos, almenas y muros delatan su carácter de fortaleza defensiva. Y para asegurarnos, accedimos a su tejado

para comprobar la existencia de adarves que posibilitaban su defensa desde las almenas de la cubierta.

Tiene ábside semicircular con dos medias columnas adornadas por capiteles de acantos y bolas. Las ventanas son aspilleradas y abocinadas con derrame interior de las que las laterales proporcionan iluminación al interior, pues la central está cegada.

Los canecillos de la cornisa, lisos excepto el primero que tiene una cabecita.

Sencillo rosetón y óculo en el muro.

Puerta a mediodía, ayuna de tímpano, con cuatro arquivoltas lisas excepto la segunda con arcos cruzados.

Los ábacos, adornados con palmetas, rosáceas, trenzas y tallos.

Ocho capiteles: piñas, palmetas, figuras con blusa en postura litúrgica

Cabeza barbada enorme, junto a un oferente.

sirenas entrelazadas por serpientes,

Personajes con ángel que recuerdan, de manera tosca, a los Reyes Magos.

El interior con primitiva ara de piedra cubierta por retablo.

Bóveda de horno y medio cañón en el tramo anterior con arco triunfal muy apuntado

sobre pilares de medias columnas adosadas que en la del crucero descansa en nervios que reposan sobre ménsulas volados en los ángulos del cuadrado con cabecitas femeninas.


Los capiteles del arco triunfal se adornan con piñas en el lado de la Epístola

y acantos en el del Evangelio.

Pila bautismal de rústica robustez

Espadaña original de cinco huecos.

mantienen su perpetua vigía.

