
Por: Dizán Ernesto Alvarado.
Hay ciudades que simplemente albergan un torneo y otras que parecen llevar el ajedrez escrito en las paredes. Linares pertenece a las segundas. En esta tierra jiennense, minera, trabajadora y de profundas raíces andaluzas, el ajedrez encontró hace décadas una de sus catedrales mundiales. El legendario Torneo Internacional Ciudad de Linares —aquella pasarela donde desfilaron Kasparov, Karpov, Anand y tantas otras luminarias— convirtió a la ciudad en la llamada "Wimbledon del ajedrez". Ahora, en este 2026, la historia vuelve a ponerse traje de gala con el Campeonato de España Individual Absoluto y Femenino, una competición que reúne a 142 jugadores, entre ellos una formidable nómina de Grandes Maestros y Maestras, en busca de dos coronas que significan mucho más que una medalla: representan la consagración nacional y el pasaporte directo a los Campeonatos de Europa Individuales de 2027. La cita se disputa del 17 al 25 de agosto, a nueve rondas por sistema suizo, en una sede que parece escogida por el propio destino.
LA HISTÓRICA SEDE:Y esa sede es el Hotel RL Aníbal, un nombre que para los ajedrecistas españoles despierta algo más que una referencia geográfica. Sus salones vuelven a recibir el murmullo contenido de las piezas, el reloj que corta el aire y esa vieja ceremonia mediante la cual dos personas se sientan frente a un tablero para intentar demostrar quién entiende mejor el misterio de las 64 casillas. El campeonato conserva además un reglamento de alta exigencia: 90 minutos para las primeras 40 jugadas, 30 minutos adicionales para el resto y 30 segundos de incremento por movimiento, mientras que las tablas no pueden pactarse libremente antes de las 30 jugadas. Es una pequeña declaración de principios: aquí no basta con sobrevivir; hay que jugar. Y acaso por eso Linares resulta tan apropiada, porque la ciudad que durante décadas vio enfrentarse a los gigantes del tablero entiende que el ajedrez, como la vida, premia al que sabe resistir cuando el camino se vuelve largo y empinado.
¿CÓMO ESTUVO LA REFRIEGA ESTE VIERNES EN RONDA CINCO.Y llegó la Ronda 5, ese punto intermedio en el que los torneos suelen empezar a decir la verdad. Porque si las primeras rondas son cortesía —el tanteo educado entre desconocidos—, la quinta ya es confesión: ahí se nota quién viene a competir por la corona y quién simplemente disfruta de haber sido invitado a la fiesta. En el tablero uno, David Antón Guijarro, número uno del ranking y principal favorito, no dejó lugar a la piedad: doblegó con contundencia al IM Bernardo César Maestre y firmó, con ese triunfo, una declaración de intenciones que suena a advertencia para el resto del pelotón. A su lado, en el tablero dos, dos temperamentos de ataque como Alan Pichot y el FM Juan Alberto Gómez Aguirre prefirieron la prudencia de las tablas, ese acuerdo tácito donde ambos reconocen que el riesgo, esta vez, no compensaba la recompensa. En el tablero tres, Jose Daniel Valle Portillo resistió con oficio al Gran Maestro Josep Manuel López Martínez, repartiendo puntos en una partida que probablemente valga más para el más joven que para el veterano. El tablero cuatro guardó, quizá, la sorpresa más elocuente de la jornada: el IM Daniel García Ramos derrotó al FM Kevin Moisés Meneses González, un resultado que lo catapultó directo a la pelea por el liderato, recordándonos que en el ajedrez, como en la vida, los saltos de calidad casi siempre llegan disfrazados de una tarde cualquiera. Y en el tablero cinco, Sergi Mingarro Carceller y el Gran Maestro Jaime Santos Latasa firmaron también borrón y tablas, en un duelo que probablemente ninguno de los dos recordará con nostalgia, pero que tampoco les costó terreno en la general.
LAS POSICIONES DE VANGUARDIA.Con esos resultados —y los de las mesas siguientes, donde brillaron con victoria el GM Eduardo Iturrizaga Bonelli y el IM Gerard Ayats Llobera— la tabla de clasificación quedó dibujada con una claridad casi geométrica. Arriba del todo, empatados con 4,5 puntos sobre 5 posibles, laten los corazones de un trío que ya empieza a mirar de reojo el domingo 25 de agosto: David Antón Guijarro (2641 Elo), líder indiscutido y máximo favorito al título; Daniil Yuffa (2562), el ruso nacionalizado español que juega con esa frialdad quirúrgica de quien no conoce el vértigo; y el revelador Daniel García Ramos (2439), que con su triunfo de la ronda 5 se coló entre los elegidos y demostró que el Elo, a veces, es apenas una fotografía del pasado y no una sentencia sobre el futuro. Inmediatamente detrás, con 4 puntos, aguarda un pelotón de auténtico lujo: Eduardo Iturrizaga Bonelli (2582), el venezolano de andar sereno y ajedrez profundo, hemos tenido la dicha en Costa Rica de verlo jugar; Alan Pichot (2554), el argentino de sonrisa fácil y manos letales; Josep Manuel López Martínez (2491), sólido como pocos; y Daniel Eduardo Pulvett Marín (2485), otro nombre que empieza a sonar con insistencia entre los aspirantes. Siete nombres, siete historias distintas, todos unidos por la misma obsesión silenciosa: llegar vivos —y mejor aún, líderes— a la última ronda.SÁBADO DE RONDA SEIS.
Y como si el destino disfrutara de las coincidencias perfectas, el sorteo de la Ronda 6, que se jugará este sábado 22 de agosto a partir de las 16:30 horas, ha puesto frente a frente exactamente a esos protagonistas, en un cruce de mesas que bien podría llamarse, sin exagerar demasiado, la ronda de la verdad.
En el tablero uno se enfrentarán, con las blancas, David Antón Guijarro (1º, 4,5 puntos, 2641 Elo) contra Daniil Yuffa (6º, 4,5 puntos, 2562 Elo), el duelo cumbre de la jornada: los dos únicos jugadores que llegan invictos y con puntuación perfecta hasta el momento, midiéndose directamente por el trono. No existen entre ambos antecedentes recientes de peso público que permitan hablar de un historial cargado de simbolismo, pero la aritmética del ajedrez no necesita pasado para ser dramática: aquí solo uno puede seguir soñando en solitario. Por rating y por el aliento del público local, Antón Guijarro parte como ligero favorito, aunque Yuffa —de estilo tenaz y muy difícil de doblegar con blancas o negras— no es hombre que regale medio punto por respeto reverencial. Todo apunta a una partida de tensión larga, más cerca de las tablas de alto voltaje que de un desenlace fulminante, aunque el propio Antón, con la inercia de un plus de forma evidente, bien podría inclinar la balanza si logra imponer su repertorio.
El tablero dos también promete fuego: Eduardo Iturrizaga Bonelli (4º, 4 puntos, 2582 Elo) recibirá con blancas a Daniel García Ramos (3º, 4,5 puntos, 2443 Elo), el hombre de la ronda anterior, quien llega medio punto por delante pese a tener casi 140 puntos menos de Elo. Es el clásico duelo entre la jerarquía y el hambre: Iturrizaga necesita ganar para no perder terreno respecto al liderato, mientras que García Ramos solo necesita sobrevivir con dignidad para seguir soñando. La lógica de las clasificaciones sugiere un pulso parejo, y no sería sorpresa que el venezolano, jugando en casa con el favor de la mayor experiencia, se lleve el punto entero; pero el ajedrez, sabio y cruel a partes iguales, también ha aprendido a castigar la soberbia del favorito.
En el tablero tres, Alan Pichot (5º, 4 puntos, 2554 Elo) llevará las piezas blancas frente al IM Adrián Suárez Uriel (9º, 4 puntos, 2389 Elo), un enfrentamiento entre dos jugadores empatados en puntos pero separados por más de 150 unidades de rating. El argentino parte como claro favorito sobre el papel, y su ajedrez dinámico, de iniciativa casi obsesiva, debería imponerse con cierta comodidad; aun así, Suárez Uriel ha demostrado a lo largo del torneo un temple sólido que no permite descartar una resistencia heroica o, incluso, un susto de proporciones.
Y en el tablero cuatro, la Ronda 6 depara quizá el cruce más romántico de la jornada: el FM Martín Krauchi Romero (27º, 4 puntos, 2361 Elo), la gran revelación silenciosa del torneo —con un ascenso de 26 puntos de Elo que habla de una forma extraordinaria—, se medirá con blancas ante el Gran Maestro Josep Manuel López Martínez (10º, 4 puntos, 2484 Elo). Es el duelo entre el joven que sueña y el maestro que ya conoce el peso de la corona; entre la irreverencia de quien no tiene nada que perder y la experiencia de quien sabe exactamente cuánto vale cada medio punto. Por rating, López Martínez llega como favorito, pero el ajedrez de torneo suizo suele reservar sus páginas más hermosas justamente para estos encuentros, donde el desconocido desafía al establecido y, a veces, sin que nadie lo esperara, lo derrota.
Así llega Linares a su sexta ronda: con el liderato apretado como un puño, con siete aspirantes reales y con cuatro duelos en las mesas altas que bien podrían escribir, este sábado, el primer capítulo decisivo de la historia final del campeonato. Porque si algo enseña el ajedrez —y esta ciudad, con su memoria de gigantes, lo sabe mejor que nadie— es que la gloria nunca se conquista en la ronda en que se sueña, sino en aquella, silenciosa y feroz, en que se decide quién estaba dispuesto a pagar el precio. ***
PARTIDAS DE RONDA CINCO.

Publicado en pasionajedra.com
