
Ocurrió en las Islas Canarias, territorio de los guanches y actual Estado español, en el interior de un cachalote de 13 metros de largo y unas 20 toneladas que fue hallado muerto en la playa de Nogales, en La Palma, a mediados de mayo del 2023. El pobre animal la palmó porque en su interior se había formado una piedra intestinal de 9 kilos y 20 ctm de diámetro, ahí es nada.
Los forenses y los investigadores de Instituto Universitario de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria (IUSA) de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (será por nombre) llegaron a la conclusión de que el cetáceo había fallecido por una obstrucción intestinal. En resumen, que el pedrusco desencadenó una "colitis difteroide que provocó que las bacterias de l intestino llegaran a la sangre, causando hemorragias en muchos órganos".
Se trata de algo parecido a tener piedras en el riñón y teminar en el hoyo. Solo que en el caso de los cetáceos suele ser por trozos duros de calamares que no evacúan -que no cagan- y se acumula en el intestino en forma de piedras.
Esta formación intestinal, conocida como "ámbar gris", es muy apreciada en perfumería (quién lo iba a pensar) porque desprende aromas intensos, dulzones y recuerda a animales. Su fragancia, además de permacecer durante más tiempo en el cuerpo, proporciona un toque de pasión, sensualidad y sexualidad. Bueno, pues sin comentarios, aunque el tema del apotema da y fin.
