El Gran Colisionador de Hadrones ruso, en principio, estaba pensado para ser el colisionador más grande del mundo. Su construcción comenzó hacia 1983 y terminó en 1994 justo después del colapso de la Unión Soviética. Ahora, más de 15 años después, este lugar abandonado y decadente abre sus puertas a la fotografía para retratar su deprimente realidad.Más fotografías tras el salto VIA: ACIDCOW