Ser cantante de ópera no significa vivir en una vivienda barroca y vestir recargados trajes como los personajes de las obras que se representan. La profesión, normalmente, no define el estilo decorativo en el que vivimos.
Es cierto que podemos llevarnos un poquito de nuestra profesión a la decoración de nuestro hogar, porque nos apasione, porque sea creativa y fácil de trasladar al interior de la vivienda, etc. pero no por ser diseñador gráfico llenaremos las paredes de logos y rótulos o por ser médico pintaremos las paredes de verde quirógrafo, sabéis a qué me refiero, en la mesura está la virtud.
Los estilos decorativos no están ligados a nuestras profesiones aunque éstas entren a modo de pequeños detalles en el conjunto. ¿Habríais dicho, viendo sólo las fotos de este ático, que pertenecía a un cantante de ópera? yo no (aunque ahora viendo las fotos despacio, en el dormitorio hay una pista importante), pero a lo mejor si habría pensado que era un aficionado a la ópera por el póster de la cocina.
Los muebles de diseño, las líneas rectas, los colores y accesorios, me hubieran impulsado más a decir que ahí vivía una persona del sector de la vivienda y el interiorismo o un gran aficionado a éste.
En definitivas cuentas, el ático es espectacular y está situado en el centro de Copenhague, ¿qué más se puede pedir? ¡feliz jueves!










Vía: BoBedre
