En el transcurso de la Primera Guerra Mundial los gobiernos se decidieron a tomar en serio todas estas ideas. Había que ahorrar combustible y estaban dispuestos a hacer lo necesario. El 5 de junio de 1916 la Asamblea francesa acordó el adelanto de una hora, convirtiéndose Francia en el primer país que adoptaba este cambio horario. A ellos se unieron otros países en los años siguientes, incorporándose Estados Unidos en 1918. Sin embargo, estos cambios dejaron de aplicarse antes de la Segunda Guerra Mundial.
Tuvo que llegar la crisis del petróleo para que, en 1974, se volviera a adoptar el cambio horario como medida de ahorro en la mayoría de los países industrializados. Europa se puso de acuerdo, excepto Suiza, que no aceptó la medida hasta 1981.La directiva Europea 2000/84 unificó el día en el que se producía el cambio horario: el último domingo de marzo (se adelanta una hora) y el último de octubre (se atrasa una hora).Los horarios de invierno y verano se siguen en más de 70 países en todo el mundo, pero sigue sin aplicarse en muchos otros como, por ejemplo, Japón.
