
Hoy os traigo la reseña de un perfume por el que llevo suspirando casi un año. Y al final, me lo he regalado yo porque me lo he ganado. Si queréis saber por qué, conocer las líneas de esta marca clásica ya entre nuestras abuelas y saber más a fondo sobre Fleur de Figuier… ¡pasen y lean!
1. Un (auto)regalo muy merecido
Hace ya tiempo que os vengo contando, sobre todo en
acabados, que me he dedicado estos últimos meses a terminar fragancias que
tenía a medio acabar en mi casa. Para motivarme, me prometí a mi misma darme un
capricho perfumístico cuando consiguiese terminar bastantes. En el plazo de un
año he acabado cinco, nada menos (algunas grandes, otras más pequeñas, todo hay
que decirlo) así que, habida cuenta del hueco que ha quedado en mi balda de los
perfumes…me había ganado a pulso la recompensa.
El problema ahora…era elegir. Estaba entre dos fragancias y
finalmente me he decidido por la que veis en el post de hoy…aunque la otra no
descarto adquirirla más adelante, así que ya os contaré cuál es.
2. Roger & Gallet: De toda la vida…pero actualizados. Porque sí, es una marca que recuerdo siempre en los cajones de la cómoda de mi abuela: jaboncitos y
pañuelos desprendiendo aromas suaves
pero inolvidables…¡qué morriña!
Roger & Gallet es una de esas marcas que ha
sabido mantenerse a lo largo de los años (se creó nada menos que en 1862, que se dice pronto) pero además han tenido la inteligencia
de adaptar sus líneas y su imagen al siglo XXI. Yo os hablo hoy de la fragancia
Fleur de Figuier, pero también os conté hace poco que había terminado la Fleur D’osmanthus.
La verdad es que esta marca tiene muchas líneas tentadoras.
De la línea que vemos hoy, Fleur de figuier, hay dos versiones (creo que es la única línea que tiene dos versiones): agua de colonia y perfume. A mi me gustaba el segundo más que la primera, y ese fue el elegido.
3. Fleur de figuier.
Como estáis viendo en las fotos, venía muy bien presentado en una cajita
preciosa (que ya he aprovechado para guardar maquillaje, cómo no, ¡jajaja!) y
como detalle incluía un perfume en formato concentrado: es la primera vez que
tengo un perfume que parece un gloss en su presentación, con el tubo e incluso
la bolita metálica.
Arriba os he enlazado un vídeo donde Francis Kurkdjian, maestro perfumista creador de la fragancia, explica qué evoca su creación, pero está en francés. Os dejo también la información de la marca:
El Eau de Parfum Fleur de Figuier, un universo olfativo inspirado en un atardecer de verano en el corazón del Esterel en el Mediterráneo, combina extracto de pulpa de higo y preciosas esencias destiladas de mandarina italiana, pimienta rosa y patchouli (pachulí) de Indonesia. Revela toda la sensualidad e intensidad de la pulpa de higo templada por el sol. Su deliciosa estela de notas chispeantes de mandarina sublima la combinación de higo confitado, musc blanco (almizcle) y patchouli aportando un sentimiento de bienestar intensamente relajante científicamente probado.
Es muy duradera y tiene ese punto dulce sin empalagar que a
mí me gusta. El higo está…pero no empacha ni es totalmente reconocible a
primera vista (u olfateo, mejor dicho). A mi me huele, en un primer momento…como
a galletas caseras (mmm). Pero es mucho más compleja que esto…como siempre, lo
mejor es, si podéis, que vayáis a olerla. Si os gustan las fragancias con
cierta intensidad, muy femeninas y algo dulces…os va a encantar.
¿Habéis probado Fleur de figuier? ¡¡BESOS!!
