
"Esto no es una narración fantástica: es tan sólo una narración novelesca. ¿Es preciso de decir que, dada su inverosimilitud, no sea verdadera? Suponer esto sería un error. Pertenecemos a una época donde todo puede suceder. Casi tenemos el derecho de decir que todo acontece. Si nuestra narración no es verosímil hoy, puede serlo mañana, gracias a los elementos científicos, lote del porvenir, y nadie opinará que sea considerada como leyenda."
Y cuando uno piensa que Verne ya no puede sorprenderle, se tropieza con un viejo castillo en Transilvania. Hoy traigo a mi estantería virtual El castillo de los Cárpatos.
Conozcamos a Stilla, una cantante con dos admiradores, Gortz y Télek. Acosada por Gortz se decide por el otro pretendiente sin saber que su última función será también su último día de vida.
Han pasado unos meses y viajamos a Transilvania, lugar lleno de leyenda y superstición. Allí, en la meseta de Orgall, está el castillo de los Cárpatos, una vieja fortaleza en ruinas, la de la familia Gortz, abandonada. Hasta que se ve humo en el castillo dando rienda suelta a todo tipo de rumores. Una aparición imposible en el castillo hará que Télek investigue lo que sucede tras sus muros.
Esta obra, de las más desconocidas para el público del autor, se despega de sus temáticas habituales para entrar de lleno en la leyenda y el ambiente gótico. Publicada por entregas en 1892 tuvo una acogida discreta, supongo que por la extrañeza que pudo causar, y también, por qué no, por el temor. Hoy en día está considerado como libro romántico de vampiros; sí, nada que ver con Crepúsculo aunque Verne sea catalogado como autor de literatura juvenil. Estamos ante un autor que es ya un clásico de la literatura por derecho propio.
Ya nos advierte el autor del tono y del tipo de novela ante la que nos encontramos en sus primeras frases. Una novela que, una vez superados los primeros capítulos que resultan un poco más lentos y descriptivos, coge ritmo mientras nos mantiene con la duda de si el autor va a optar por la vertiente sobrenatural o se acogerá a su habitual lado científico. Como comienzo diciendo, una sorpresa esta temática asociada a Verne.
Cabe decir que no es una novela que pueda catalogarse como de terror, al menos no hoy en día. En realidad lo que vemos es una novela de aventuras que se estructura sobre una rivalidad romántica y un gran misterio. Y Verne es un experto en llevarnos tras de sí para resolver misterios. Hace gala de su maestría no sólo para describir el lugar, sino para presentarnos unos personajes diferenciados; pronto vemos buenos y malos y también apreciamos el tono con el que se refiere a cada uno y que siempre me ha parecido que existe para el público adulto que se acerca a la obra del autor. De hecho, un claro ejemplo es el párrafo que abre esta reseña, ante el cual no pude menos que sonreírme pensando en ese "vaticinio" sobre el porvenir.
No os voy a decir que sea una novela original hoy en día, pero hay que reconocer que en su época debió de sorprender. Y es que no olvidemos que se publicó unos años antes que el famoso Drácula, En cuanto al misterio, es evidente que no os lo voy a desvelar, pero si os diré que no decepciona a los lectores habituales, ya sean jóvenes o aquellos que de vez en cuando recordamos nuestras lecturas de hace ya unos cuantos años.
En mi caso ha sido un placer reencontrarme con Verne y más aún descubrir un título y un tipo de historia totalmente nueva e inesperada.
Y vosotros, ¿a qué autores recordáis con placer de esos años que comenzamos a elegir títulos solos?
Gracias
