Revista Viajes

EL CHILENO vol. 2

Por Eazkoitia
Ya son seis meses en tierras chilenas, o magallánicas (nacionalismos hay en todos lados o acaso os pensabais que los catalanes éramos especiales), y poco a poco nos hemos ido acostumbrando al español chileno. ¡Perdón! Al chileno, que aquí no se habla español, castellano o español de Chile, aquí se habla CHILENO ¿Cachái?EL CHILENO vol. 2
Ya hemos pasado la fase en la que escuchábamos a Cervantes revolverse en su tumba cada vez que un chileno decía “weón” y donde incluso teníamos la sensación de que cada vez que un chileno te soltaba un “cachái” un Diccionario de la RAE se prendía fuego a lo Bonzo mientras cantaba llorando “Suspiros de España” en la Plaza Mayor de Valladolid. Ya no. Nos hemos curado de espanto. Incluso en alguna ocasión se nos ha podido escuchar algún “weón” suelto por una frase. EL CHILENO vol. 2Y claro, uno ya no sólo no tiene escalofríos al escuchar lindezas del estilo “qué weón más weón, weón” sino que incluso hemos aprendido a distinguir los diferentes tipos de weones, y de chilenos también. Porque la sociedad chilena es clasista y no lo demuestran sólo con altivez y sentimiento de clase, lo demuestran con la manera de hablar, en especial con la forma de pronunciar la “ch”.Los Cuicos, el sonido “ts” de la clase acomodadaLos cuicos serían lo que en España llamaríamos pijos; los que hablan como si tuviesen una patata caliente en la boca. Aquí en lugar de una patata pues tienen una papa y eso hace que sean incapaces de pronunciar el sonido “ch” sin que parezca que les está dando un ICTUS. Así ellos viven en “Tsile”, comen “tsocolate”, dicen el número “otso” y, si desearle a alguien que le aproveche la comida no fuese ordinario, dirían “provetso”.EL CHILENO vol. 2
EL CHILENO vol. 2Los flaites, weónLos flaites son lo opuesto a los cuicos; lo que en España serían los canis, chonis, pelaos o quillos. Hablan como les da la gana y, si en una conversación entre flaites, alguno suelta una palabra en español o chileno correcto, el resto de la manada le dan una paliza.La clase obrera, el sonido “sh” como distinciónLas personas de la clase más desfavorecida económicamente pronuncian el sonido “ch” como “sh”, y lo hacen con orgullo para distinguirse como no-cuicos, a quienes desprecian. Así ellos viven en “Shile”, comen “shocolate”, dicen el número “osho” y, si te ven comiendo, inmediatamente te dirán “provesho”, porque la clase no se compra con dinero y los no-cuicos consideran correcto desear buen provecho.EL CHILENO vol. 2El ahorro del seseoSi alguna vez se os presenta la oportunidad de pedirle a un Chileno que imite a un Español no la dejéis pasar: una frase como “vamos de excursión al río a ver a los peces mecerse con la corriente del agua azul” la transformarán, entre carcajadas obviamente porque aquí nos tienen por retrasados nivel 1000, en algo parecido a “oye tío vamoz de ezcursción al río joder tío a ver a loz pesces mescerce con la corriente del agua asul joder, hostia tío”. Y todo esto lo dirán moviendo los brazos y, lo que es más curioso, poniéndose de puntillas y levantando las dejas con cada “joder”, “tío” y “hostia” que parece que se piensen que tenemos muelles en los talones. Ellos dicen que en España lo decimos todo con “z”, o con seta como dicen ellos, porque realmente no quieres que hagan el esfuerzo de pronunciar la “z” ya que, debido a la falta de costumbre, la pronunciarán sacando media lengua de la boca y echando unos escupitajos que te dejan bañado. En fin.EL CHILENO vol. 2Y es que en Chile se emplea el seseo: la “c”, la “s” y la “z” se fusionan el el mismo fonema de tal forma que todo se pronuncia como “s”, que debemos decir que en las canciones queda muy bien, que le pregunten a Melendi. Pero eso plantea ciertos problemas, especialmente con la ortografía: cocer y coser son homófonos (un chileno te lo va a negar) por lo que en una receta de cocina te puedes encontrar lindezas del estilo “coser el agua en la olla” y en un libro de costura un “cocer el botón con cuidado”. Y esto afecta también a los apellidos: hemos visto “Vásquez”, “Vázques” y “Vásques”… todo menos “Vázquez”, que es la forma a la que nosotros estamos habituados (que no tiene que ser la correcta, ojo).EL CHILENO vol. 2En fin, que con la excusa de ahorrarse el engorro de distinguir la “c”, la “s” y la “z” aquí le ponen “s” a todo y se quedan más anchos que largos. Y no les discutas porque uno puede llegar a extremos tan bizarros en los que un español le dice a un chileno que ellos dicen casar tanto para casar como para cazar a lo que el chileno responderá que los españoles decimos cazar tanto para casar como para casar (estos dos últimos “casar” no son un error, la broma está ahí oculta, catedráticos).EL CHILENO vol. 2Tiempos verbalesDe todos es sabido que, por ejemplo en Argentina, no sólo no se coge nada sin permiso sino que tampoco te dicen “toma este lápiz” sino “tomá este lápiz” ni tampoco te preguntan “¿Me entiendes?” sino “¿Mentendés?” Pero en Chile, Tsile o Shile también han adaptado las conjugaciones verbales:Presente del subjuntivo: el castellano “no nos puteéis ya más” se transforma en el chileno “no nos putís ya más”.Pretérito imperfecto de indicativo: el castellano “tu cantabas” se convierte en el chileno “vos cantábai”.¿Y cuál es la explicación a este fenómeno? Sencillo; Chile es “tierra de poetas” y para que los sonetos les cuadrasen métricamente empezaron a adaptar los tiempos verbales a conveniencia.EL CHILENO vol. 2Los garabatosEn Chile un garabato no es un dibujo medio esquemático hecho por un niño pequeño, un garabato es una palabrota, acepción descrita por la RAE en su diccionario (en la posición otso) pero no por ello menos sorprendente. Y como el chileno no es mi lengua materna, y de acuerdo al estudio de una universidad americana de Idaho, puedo soltar todos los garabatos que quiera sin que me afecten. Empezamos, po.Gil: Esto es algo parecido a gilipollas pero abreviado, una persona simple.Saco de weas: Esto se le dice a alguien que es extremadamente estúpido.Mono culiao: Esto se supone que es un mono sodomizado.Conchetumadre: Concha de tu madre.Re: re culiao, re gil.Weón: weón culiao, aweonao, gil weón.La fusión suprema: Weón aweonao gil re mono culiao saco de re weas conchetumadre.Curiosamente lo único que se escucha en una conversación entre chilenos son garabatos, a cada cual más fuerte y ofensivo, pero como buenos chilenos todo depende del tono de voz. Es normal que tus amigos te manden a la chucha, porque aquí demuestran así el cariño.Nuevo vocabulariochanchito: pololo. Voy a Natales a ver a mi chanchito. ¿Qué es un chancho? Un cerdo. Viva el feminismo.caleta: mucho. ¿Te hizo daño el dentista? Caleta conchetumadre.fideos: Cualquier tipo de pasta que no sean espaguetis. Pueden ser espirales, tallarines o hasta fractales multicolores, aquí les llaman fideos. ¿Y cómo llaman a los fideos? Ni idea.al tiro, al toque: Ya mismo. Lo cual aquí en Chile suena un poco a broma. Voy al tiro. Sí claro, mejor me siento a esperar Speedy González.Vienesa: Salchicha. Un completo es un bocadillo de vienesa con más salsas de las que un bocadillo normal podría aguantar nunca. Un Italiano es un completo con palta (aguacate), tomate y mayonesa… efectivamente, los colores de la bandera de Italia (y de México, cabrones).lentes: las gafas de toda la vida.guagua: bebéguata: barrigaser seco: ser bueno en algo.choro: interesante (que choro el programa de la tele) o altivo (te crei choro pero eri un pollo)con la pera: estar triste. Mi chanchito me mandó a la chucha y quedé con la pera.caña: resaca. Tomé mucho en el carrete y estoy con caña.brígido: intenso. Estará brígido cruzar el río con el jeep.sacar la chucha: pegar a alguien. Roberto Carlos le sacó la chucha a Figo.los pacos: los carabineros. No, no viene de “Los hombres de Paco”. O eso creemos.pela, pelar, pelarse: pela es una mujer fácil, pelar es hablar de otra persona y pelarse es coquetear.paja: pereza. Hoy hay que madrugar, habrá que levantarse antes de las 12. Qué paja weón.queque: bizcochopiyamas: el pijama de toda la vida.Y con esto acabamos la lección de chileno de este mes weones.
Enrique & Marina

Volver a la Portada de Logo Paperblog

Revista