Cuando nació Genís, pensé que nunca había hecho un cojín como el mío para ningún bebé y que tal vez, sería un regalo perfecto. Lorena, su mamá, fue al colegio conmigo. Éramos muy pequeñas y aún recuerdo como cada mañana pasaba a recogerla por la casa de sus abuelos. Recuerdo el porche blanco, el sol de la mañana y el colegio al final de la calle. ¡Para Genís tenía que ser algo especial!
Tenía ganas de tejer una nube hacía tiempo, así que escogí la de Gallimelmas e Imaginancias, pero sin piernas ni brazos, y sin la cara de enfado. Tiene el patrón súper bien explicado en su blog, así que lo seguí paso a paso.
Le tejí unos mofletes bien rosas, unos ojitos dormidos y una sonrisa feliz. Escogí una vez más la calidad ECO de Lanas Stop para tejer la nube y SUR para los detalles de la cara. Así quedó súper esponjosa.Espero que Genís, cuando sea mayor, recuerde con cariño cómo dormía con su pequeña nube y la guarde siempre como yo he hecho con mi cojín-cereza.
