Revista Cultura y Ocio

El crack del 29

Por Joaquintoledo

El crack del 29

Causas

Las razones por la cual en octubre de 1929 la bolsa de Nueva York entra en crisis la podemos resumir en los siguientes puntos:

-Un exceso de la oferta sobre la demanda a la par que estaba empezaba a disminuir conforme se agudizaba la crisis. Además la cuestión era simple. ¿Quién iba a comprar otro auto si ya tenía dos o tres y no necesitaba o simplemente no tenía el dinero para otro? Además Europa endeudada y sin ingresos por el proteccionismo americano tampoco representaba un gran y seguro mercado. Miles y miles de productos sin vender deben ser rematados muy por debajo de su precio. La ambición humana tocaba toda la expresión de la palabra. A los comerciantes e industriales no se les ocurrió mejor idea que el despido generalizado y un recorte abrumador del salario.

-La especulación llegó al límite, con la época de optimismo que había surgido a principios de 1920, muchos norteamericanos invirtieron en el mercado de valores. No se conocía una previa crisis similar, por ende, no se plantearon límites verdaderos. Pero muchos se prestaron dinero para comprar más acciones que en épocas de apogeo sólo aumentaban generando grandes ingresos sin hacer absolutamente nada. Los bancos realizaron dicho préstamo financiando hasta 2/3 de las acciones. Se esperaba que el precio de dichas acciones aumentara incluso más para que la recuperación del dinero fuese rápida. Se estima que se prestaron hasta ocho mil millones y medio. Eso era más que todo el dinero que circulaba en Estados Unidos en aquel momento. De pronto el crecimiento de las acciones empieza a incrementarse con lentitud hasta finalmente detenerse. ¿La razón? El límite del consumo quedando una enorme oferta de productos nuevos y caros que no hallaban consumidores.

El crack del 29

-Por otra parte no se mantuvo un intercambio sólido, dinámico y sostenido. El proteccionismo de Estados Unidos generó el resentimiento de las economías del resto del mundo. El mercado mundial estaba saturado de productos americanos, pero las manufacturas de otros países entraban con mucha dificultad a Estados Unidos, generando así dificultades en el progreso de Europa quienes al no obtener ganancias por sus productos tampoco podían comprar la de los americanos, mientras se seguía creando en exceso.

Causas de la expansión de la crisis

-La ineptitud del gobierno del presidente Hoover que pensó que la crisis sería efímera, no se socorrió a los bancos ni tampoco a los empleados.

-La intensa dependencia económica que tenía el resto del mundo hacia los Estados Unidos. Para ese entonces no existen organizaciones o instituciones privadas o públicas eficientes que ayuden a salir de la crisis.

El proceso

Ya en 1928 algunos síntomas hacían prever que la economía mundial podía quedar en jaque. Después de una serie sorprendente de cinco años de duración en la cual el Promedio Industrial Dow Jones (DJIA) incrementó su valor cinco veces, los precios alcanzaron su nivel máximo en 381.17 el 3 de septiembre de 1929. A partir de entonces, el mercado cayó profundamente por un mes, perdiendo 17% de su valor en la caída inicial. Luego, durante la semana siguiente, los precios recuperaron más de la mitad de las pérdidas, solo para caer nuevamente poco después. Entonces el declive se aceleró en lo que se llamó “Jueves Negro”, el 24 de octubre de 1929. Ese día se negociaron un número récord de 12.9 millones de acciones. En efecto ya desde 1925 se empezó a jugar con dinero prestado. Por ejemplo si una acción costaba 10 dólares se pagaba la misma a crédito en un 90%. Es decir yos sólo gastaba 10 dólares. Se estimaba que el crecimiento de las empresas y sus acciones aumentaran pero no fue así. El crecimiento de muchas empresas se había detenido, no obstante, las acciones seguían subiendo por gran demanda de los especuladores. El pánico fue total el llamado “martes negro” el 29 de octubre de 1929. Dieciséis millones de acciones se habían vendido desde el jueves al martes en total al 40% de su valor. Las cotizaciones descendieron. Para noviembre se habían esfumado 50 mil millones.

Consecuencias inmediatas

-Entre 1929 y 1931 quiebran en Estados Unidos dos mil bancos a causa de los préstamos que nadie podía devolver y a causa de los retiros de cuentas que todos efectuaban con el fin de salvar el poco dinero que quedaba.

-Se genera hasta trece millones de desempleados, que representa el 25% de la PEA (población económicamente activa) de Estados Unidos en aquel momento.
-La industria se redujo en un 50%, las ventas de automóviles cayeron en 65%. La agricultura fue el sector más afectado. Los beneficios de los agricultores descendieron hasta en un 70%. Perdieron sus tierras y emigraron.

-Pobreza generalizada en Estados Unidos. Las filas de desocupados generaron que muchas familias no puedan pagar el alquiler viviendo en barrios o casuchas que se ubicaban en las afueras de las ciudades. Se les llamó “hoovervilles”. Quizá en honor a la mediocre participación de este presidente para solucionar la crisis.

-Fuera de Estados Unidos podemos decir que al cerrarse el mercado americano se hizo difícil encontrar otro mercado para la manufactura, de igual modo se dificultó la percepción de materias primas. Todo esto afectó Europa y después a la colonias. Estados Unidos cierra sus puertas, protege más aún su mercado interno y deja de brindar ayuda económica a países con alta inflación como Alemania o Francia. Inglaterra también se ve afectada y se ve obligada a abandonar el patrón oro ante la devaluación de su moneda. Dinamarca, Chile, Noruega, Japón, entre otros se ven obligados a seguir este ejemplo. El daño de las metrópolis se siente en sus colonias también.

Consecuencias posteriores y a largo plazo

-En Europa surgen y cobran gran repercusión el fascismo italiano y el nazismo alemán que ven en la carrera armamentista un pretexto para salir de la crisis. A su vez planean la autarquía económica. Estos regímenes desatarían la Segunda Guerra Mundial.

-La crisis del capitalismo replanteó sus principios y se exigió a los gobiernos mayor cautela.

-Estados Unidos entra en un período de aislacionismo que dura hasta diciembre de 1941, no haciendo nada para evitar el avance de los regímenes totalitarios o el comunismo.

Medidas que se tomaron

-Si bien el gobierno de Hoover intentó ciertas medidas tales como la disminución de las importaciones, reducción del salario, reducción del gasto público, restricción de créditos y una innumerable cantidad de recetas extraídas de la economía clásica. Ninguna de estas medidas cambio el rumbo de las cosas de modo determinante. En 1932 los ciudadanos votan a favor del representante demócrata Franklin Delano Roosevelt quien prometía profundas y efectivas reformas.

En efecto el plan se llamaba “New Deal” (Nuevo Trato). Este plan resultó sorprendente y aunque en teoría parecía en extremo idealista los resultados prácticos pronto tiraron por la borda dicha afirmación. A los campesinos se les otorgó préstamos y la autorización para regularizar los precios de sus productos, a su vez una indemnización por dejar de producir algunos de ellos. Se dictó una ley sobre los límites que debería tener la especulación en la bolsa. Pero lo más importante fue la ley llamada “National Industrial Recovery” reglamentando la vida económica, se estableció la jornada de trabajo de ocho horas, el salario mínimo y los precios estables. También para atacar la desocupación se pusieron en marchas muchas obras públicas que beneficiaron a los obreros y las clases populares principalmente. Se construyeron colegios, calles y parques así como inmensas carreteras que unían los puntos más recónditos del país. La carretera Roosevelt que atraviesa toda América desde el norte al sur también fue ideada por él. Entre otras medidas se creó el seguro de desempleo, vejez y enfermedad; se suprimió el trabajo infantil. Se legalizaron los sindicatos y se autorizó el derecho a la huelga. Se ayudó a los bancos y se procedió a devaluar el dólar, lo cual, irónicamente produciría una inflación moderada y la reactivación de la economía.

No faltaron los comentarios, especialmente de empresarios, quienes criticaron esta medida como de tendencia socialista, que perjudicaba sus intereses. Después de todo ellos mismos habían colocado al país en dicha situación, sólo les quedaba esperar. Los graves problemas económicos no llegaron a resolverse del todo, recién en 1940, once años después la economía se colocó en niveles anteriores a la crisis. La economía de guerra desapareció por completo el desempleo y convirtió a Estados Unidos en la primera potencia económica y militar del mundo. En cuanto a Roosevelt fue reelegido en 1936 gracias a los millones de beneficiados con esta medida económica y social que sí trajo resultados favorables para las masas. La política intervencionista de Roosevelt estuvo seriamente influenciada por el Keynesianismo, planteamiento del economista John Maynard Keynes. Básicamente propugnaba que un ideal control de la economía debía darse entre el mercado y el estado. En épocas de crisis el estado debía intervenir como una institución reguladora y mediadora. Es decir que el estado debía crear nuevas leyes que determinen un correcto funcionamiento de la economía. Si surgen crisis lo ideal es ayudar a las empresas y a los bancos otorgándoles préstamos. Esta teoría acabó con los ideales clásicos y con el liberalismo económico puro. El estado además se veía obligado a generar empleo e inversión para reactivar el consumo de la población y la economía vuelva a andar por sí sola. El plan de Keynes era incrementar la demanda mediante empleo y salarios justos a causa de la creación de obras públicas, mas no disminuir la oferta, que según los liberales, era la solución adecuada.

Conclusiones

El malestar ocasionado en octubre de 1929 en Wall Street tuvo como principal característica mostrarle al mundo los defectos del sistema que hasta aquellos momentos parecían inexistentes. La crisis del 29 mostró la vulnerabilidad de una potencia económica ante el peligro de la especulación bursátil. De ahí en adelante se tomaron medidas muy serias que buscaron regular el mercado. La concepción clásica de la economía también fue seriamente replanteada. Por primera vez y de ahí en más el estado tendría una intervención más activa en asuntos económicos buscando solucionar los inconvenientes en tiempos de crisis cuando ya ninguna institución quede para hacerse cargo de ella. Como sea la crisis económica también generó una política armamentista en los países fascistas de Europa. En muchas partes del mundo surgieron tendencias belicistas, como en Japón que buscaron conseguir nuevos mercados por la fuerza o la expansión al verse muy perjudicados. El recorte de los préstamos solo incrementaría esta situación. Más tarde con la política aislacionista de Estados Unidos el mundo daría un giro inesperado hacia una guerra destructiva. Norteamérica podría haber tomado mejores precauciones si no se hubiese visto sumergida en la crisis. En efecto se cerraron los mercados lo cual lleva a otras potencias de tendencia belicista a encontrar el pretexto perfecto de armarse y expandirse como única solución ante la crisis. Por otra parte la crisis capitalista generó el apego al comunismo de millones de desempleados, quienes veían una solución en aquella ideología que parecía luchar por los derechos de los más pobres buscando crear una sociedad sin diferencias. Rusia no se vio afectada pero creyó que el momento era propicio y en los próximos años se llevaría a cabo la Revolución mundial comunista, pues al parecer el capitalismo había tocado fondo.

Finalmente la economía de guerra fue lo único que reactivó definitivamente la economía norteamericana que paso por casi de diez años hundida en la “gran depresión”. Los Estados Unidos sin querer contribuirían a un desarrollo de infraestructura tan grande que sólo hacia falta poner la industria sobre ella. Para cuando la Segunda Guerra Mundial empezó las bases para crear una súper industria estaban ya establecidas. Estados Unidos y el mundo entero aprendieron de la crisis. De ahí en más organismos internacionales creados años más tarde producirían un balance en el escenario económico mundial. Los estados intervenían moderadamente en la conducta de las empresas, no sólo para evitar crisis sino también para hacer valer y respetar los derechos de los trabajadores. El mundo se asoma ahora a una nueva crisis, no obstante, los medios de comunicación podrían jugar como “armas de doble filo”. Por el lado bueno generan que las comunicaciones sean rápidas y efectivas a diferencia de 1929, por otra parte las economías de hoy en día se encuentran tan entrelazadas unas de otras a causa de tratados bilaterales o multilaterales que hace pensar que bastaría un chispazo en Wall Street para provocar un incendio en el mundo. Con el fin de evitar nuevas crisis profundas y mundiales es indispensable entender la crisis del 29, donde la ambición humana, que no conocía límites cae en cuenta que el avance constante hacia el progreso puede ser falaz.


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