Revista Cultura y Ocio

El cuerpo de bomberos municipales de santander

Por Dapalo

El 10 de junio de 1897 se inaugura el edificio del Parque de Bomberos Municipales del Río de la Pila

EL CUERPO DE BOMBEROS MUNICIPALES DE SANTANDER

CANTABRIA Y SANTANDER EN EL RECUERDO

La ciudad de Santander ha sufrido desde sus orígenes, y en varias ocasiones, la destrucción provocada por el fuego. Están documentados los muy graves de 1340 y 1435 además de otros menores. Muchos de ellos acentuados por el viento sur hacen que se extremen precauciones, como cuando en 1535 se dispone: "...cuando arrecie el viento, se pongan cuatro guardas que velen toda la noche de a dos, y cada vecino lleve una cántara de agua, cuando menos."
Es en los primeros años del reinado de Isabel II cuando se dan los primeros pasos en la organización de los modernos Cuerpos de Bomberos en toda España. En nuestra ciudad se comienza con una Compañía de Artilleros-Bomberos en 1834, y a lo largo del S. XIX sufrirán diversas reorganizaciones hasta llegar a ser un servicio más que el municipio pone a disposición de los santanderinos.
El 3 de noviembre de 1893 explota el vapor "Cabo Machichaco" segando las vidas de más de 500 personas y dejando más de 2000 heridos. Perecieron las máximas autoridades civiles y militares de la época, así como cerca de la mitad de la plantilla de bomberos existente y la única bomba de vapor en uso. Como consecuencia de ello, se reorganiza, dota y mejora de forma estable el Servicio Municipal contra Incendios, siendo designado el arquitecto municipal Valentín Ramón Lavín Casalís como primer director técnico del Cuerpo de Bomberos,
A raíz de ello, la iniciativa popular logra que se forme en 1894 el Real Cuerpo de Bomberos Voluntarios, el primero de la península.
El 10 de junio de 1897 se inaugura el desaparecido Parque del Río de la Pila, obra de Lavín Casalís, que estuvo en uso hasta 1959, cuando las dependencias se trasladan al actual Parque de Cajo. Casalís también es el arquitecto del Parque de los Bomberos Voluntarios en la Plaza de Numancia.
Tras la tragedia se compran dos potentes bombas de vapor, las mejores de la época, que fueron reforzadas por la magnífica bomba-automóvil "Merryweather" de 1912
Esta máquina se mantuvo activa con el transcurso de los años, destacando en el incendio de 1941 donde estuvo funcionando varios días de forma ininterrumpida. Fuera del servicio activo, colaboró en la extinción de los rescoldos del incendio del "Palacio Macho" de 1971.
El incendio de la Ciudad de febrero del 41 supuso la pérdida de gran parte del patrimonio histórico y cultura
A la extinción de este descomunal incendio se fueron sumando Cuerpos de Bomberos de diversas ciudades como Torrelavega, Bilbao, Burgos, San Sebastián, Valladolid, Palencia, Oviedo, Gijón y Madrid. El ejército realizó la voladura de varios edificios para detener el avance del fuego en la zona de la calle Tantín.
No hubo desgracias personales a excepción del bombero madrileño Julián Sánchez y tenía 38 años. Era el bombero número 148 que se trasladó con urgencia desde Madrid hasta Cantabria para enfrentarse al incendio que asoló Santander en 1941.
Ejecutando tareas de derribo en las Atarazanas (durísimas y con los escasos medios de la época) Julián no pudo evitar que le cayera encima parte de la pared de uno de los edificios en ruinas. Sus compañeros asistieron horrorizados a la escena. Rápidamente se le llevó al hospital y no murió en el acto: fallecería el 28 de febrero tras permanecer ingresado en Valdecilla, donde el personal sanitario hizo todos los esfuerzos posibles para salvarle
Info
http://portal.ayto-santander.es/portal/page/portal/inet_santander/ciudadano/bomberos


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