El dengue es una enfermedad endémica que se presenta con mayor regularidad en regiones tropicales y sub-tropicales; el índice de afección a la salud por parte de ésta enfermedad es muy grande, siendo aproximadamente unos 10 millones de casos lo que se llegan a reportar anualmente.
De todos ellos, unos 24.000 pueden ser mortales; el dengue afecta principalmente a una población infantil y adolescente, estando en ellos los menores de 15 años, mismos que vienen a representar el 90% de toda la población afectada.

Síntomas y precauciones para considerar durante la afección del dengue
Aproximadamente unos cinco días luego de que la infección del dengue se haya presentado en el paciente, los síntomas también empiezan a manifestarse, pudiendo ser estos:
- Determinadas molestias musculares en todo el cuerpo.
- Dolor en la espalda.
- Algo de dolor tras de los ojos.
- Fuerte dolor de cabeza.
- Fiebre elevada.
- Aparición de ampollas en la cavidad oral.
- Falta de apetito.
- Manchas rojas por toda la piel.
- Reacción de vómito, náuseas y cansancio.
En el mejor de los casos, las afecciones del dengue suele desaparecer a los 7 (a veces al día 10) días luego de haberse iniciado, no dejando graves complicaciones en el afectado.
Lastimosamente quien haya sido infectado por el dengue debe tratar de hacerse controles a futuro, ya que si la enfermedad llega a presentarse nuevamente a la persona por una segunda ocasión, los efectos pueden ser más graves, habiendo la presencia de una fiebre hemorrágica, algo que se muestra con mayor probabilidad en niños y en adultos. En un inicio se podrá padecer de:
- Fiebre.
- Tos.
- Dolor de cabeza.
- Dolor del abdomen.
- Náuces y vómito.
Luego de ello se produce un deterioro de la salud con la presencia brusca de:
- Hemorrágias digestivas.
- Hemorragias nasales.
- Sangrado de las encías.
- Perdida de la conciencia con agitación.
- Letargos.
- Lesiones de color rojo en la piel.
Si una persona no es tratada a tiempo, luego de ésta sintomatologia se podrá producir el llamado Shock del dengue, el cual es considerado como de máxima gravedad. Es indispensable asistir a un hospital para poder hacer una transfusión de sangre que recupere a la perdida durante la enfermedad. No se debe auto-diagnosticar con ningún fármaco para evitar la desaparición temporal de los síntomas.
