El problema del ruido nocturno en Barcelona ha escalado a un punto crítico, donde la movilización vecinal se dirige hacia el ámbito judicial. Este fenómeno que afecta a múltiples barrios y situaciones, según lo reportado por El Periodico ha llevado a la entidad conocida como Stop Concerts a preparar una segunda demanda contra el Ayuntamiento, que se espera sea presentada a finales de este mes. Mientras tanto, otros colectivos de la ciudad sopesan la posibilidad de unirse a esta iniciativa legal para presionar por una respuesta más contundente por parte de las autoridades municipales.

Protestas contra el exceso de ruido nocturno
No obstante, las organizaciones vecinales sostienen que este verano ha sido más de lo mismo. El agotamiento frente al ruido constante y la falta de descanso ha llegado a un punto en el que algunas de estas organizaciones han comenzado a considerar la posibilidad de demandar al ayuntamiento por su inacción. Aunque por ahora estas acciones son declaraciones de intención, con excepción de Stop Concerts, una asociación que surgió como respuesta a las molestias causadas por los festivales musicales en el Parc del Fòrum.
La Segunda Demanda de Stop Concerts
En junio de 2021, junto a Moviment Diagonal Mar, Stop Concerts presentó una primera denuncia por contaminación acústica dirigida contra los tenientes de alcalde Jaume Collboni y Jordi Martí, así como contra el concejal del distrito, David Escudé. Sin embargo, esta denuncia fue archivada hace aproximadamente un año debido a la falta de pruebas suficientes. Ahora, están preparando una segunda demanda que esperan que sea más sólida y basada en datos más concretos, y que tienen previsto presentar a finales de este mes. Enric Navarro, presidente de Stop Concerts, expresó su esperanza de que esta segunda demanda sea más efectiva que la primera, y adelantó que están en conversaciones con otras organizaciones que podrían unirse a la acción. «Cuando las autoridades no escuchan, la única opción que queda es recurrir a la justicia para restaurar el orden», añadió.
Se redujo el ruido nocturno en Barcelona
De hecho, otros vecinos también están considerando la posibilidad de recurrir a los tribunales. Jordi Badia, portavoz de SOS Enric Granados, afirmó que «la única opción viable es demandar al ayuntamiento por su inacción, ya que no están haciendo nada al respecto». Teresa Picazo, de la asociación de vecinos del Gòtic, reconoció que «si continuamos de esta manera, inevitablemente presentaremos una demanda», mientras que Jero Lorenzo, portavoz de SOS Triangle Golfo, añadió: «Esperamos que esto les haga tomar conciencia de que es necesario resolver este problema. Estamos completamente hartos».
El Precedente de Málaga: Un Caso de Condena Municipal
Jordi Badia recordó un precedente importante en Málaga, donde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, en mayo, ratificó una condena contra el ayuntamiento debido a su inactividad frente a las quejas de algunos vecinos sobre el ruido generado por los locales de ocio nocturno en el centro de la capital. Ahora, el consistorio de la Costa del Sol está obligado a indemnizar a tres vecinos con 13,440 euros al año desde la fecha de la sentencia «hasta que se implementen medidas efectivas que eliminen las molestias causadas por el exceso de ruido».
El Ruido Nocturno: Una Reivindicación Emergente
El ruido, especialmente el proveniente de los locales de restauración y de ocio nocturno, se ha convertido en una de las principales demandas de las organizaciones vecinales en Barcelona. En junio del año pasado, diversas entidades convocaron la primera concentración unitaria en la plaza Sant Jaume en defensa del derecho al descanso. Además, en abril, un proyecto de la Escuela Universitaria Elisava reveló que el 90% de los medidores de sonido de la ciudad superan el nivel diario recomendado por la Organización Mundial de la Salud y la Comisión Europea.
Teresa Picazo recordó que hace tres años, los vecinos afectados de Ciutat Vella buscaron asesoramiento legal de la Associació Catalana contra la Contaminació Acústica (ACCCA). Posteriormente, se creó la Xarxa Veïnal Contra el Soroll (XAVECS), que reúne a asociaciones y vecinos de toda Barcelona. Poco antes del verano, en una reunión de esta plataforma se volvió a discutir la posibilidad de demandar al ayuntamiento. Aunque se ha planteado como una idea, hasta el momento se han priorizado acciones individuales debido a la falta de formalización de la asociación, así como de tiempo, personal y recursos. Sin embargo, Lluís Gallardo, abogado de la ACCCA y miembro fundador de Juristas contra el Ruido, considera que es una opción viable. «Se puede argumentar y defender sólidamente, dado que el incumplimiento de las medidas es evidente. El nivel de ruido que algunos vecinos tienen que soportar es inhumano», afirmó.