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El día que cené con Peter Lindbergh en París

Por Arthur @arthurgilbordes
El día que cené con Peter Lindbergh en París
Seguramente muchos piensen que el título de este post es un farol pero, lo siento, ¡es verdad! Sé que cuando lo comuniqué en las redes sociales hubo gente que me odió (de verdad y de amor) pero, como dice Khaledc'est la vie. Los sueños, si los sueñas con muchas ganas y trabajas mucho, al final llegan. Y yo puedo decir abiertamente que uno de ellos se ha cumplido: Cenar con Peter Lindbergh. Aquí va la historia de cómo sucedió...  Gracias Silhouette. 
El día que cené con Peter Lindbergh en París
Hace cosa de 3 meses me llegó un mail cuyo asunto decía: CENA CON PETER LINDBERGH EN PARÍS. Yo pensaba que era el típico mail en el que te decía que fulanita y menganita habían ido vestidas de sultanito para cenar con el maravilloso fotógrafo en la capital de Francia. Y, como suelo hacer ante este tipo de mails, iba a borrarlo pero... algo (no sé el qué) me dijo que no lo hiciera, que lo abriera... y fue entonces cuando me encontré con la sorpresa: "Hola Arturo soy Montse Gil, de Silhouette España. Nos conocimos hace unos meses en un evento y quería invitarte a un viaje a París para que vengas a la presentación de las nuevas gafas Titan Minimal Art de Silhouette cuya campaña, protagonizada por Cate Blanchett, ha sido fotografiada por Peter Lindbergh, que estará allí acompañándonos y podrás hacerle una entrevista y, posteriormente, cenar con él. Esto tendrá lugar el próximo 4 de octubre. ¿Te apuntas?" Seguro que ya os estáis imaginando mi cara mientras mis ojos escaneaban cada línea. Tuve que leerlo 3 veces para creerme de verdad que ese mail había caído en mi bandeja de entrada y que no era un sueño. 
El día que cené con Peter Lindbergh en París
Efectivamente, ante tal oferta ¿quién iba a negarse? Tenía que pedirme un día de vacaciones en la oficina, pero me daba igual. Además, en cuanto mis jefas oyeron de lo que se trataba me dijeron "¿Cómo vamos a decirte que no?" Eso también se debe a que no soy nada pidón y siempre estoy al pie del cañón, pero ya haré autobombo de mi responsabilidad como relaciones públicas y ejecutivo de cuentas en otro momento. Bueno, siguiendo con el tema que me enrollo como las persianas. Tal y como os he dicho dije que sí y, posteriormente, me comunicaron que solo íbamos dos personas de España. Otra sorpresa para mí, porque yo pensaba que se trataba de un viaje blogger (iluso), pero no... En el timing de entrevistas que me enviaron el único blogger que había era yo. ¿El resto? Vogue Alemania, Elle Holanda, Madame Figaro de Francia, S Moda de España y otros medios internacionales. Sí, seguía flipando. 
El día que cené con Peter Lindbergh en París
Al llegar a París, Montse de Silhouette me esperaba en el aeropuerto y fuimos juntos al Hotel Mama Shelter by Philippe Starck (una pasada). De ella puedo decir que, además de hacer genial su trabajo (ser atenta, educada, simpática) es ¡Muy grande! Había mucha química entre nosotros y no es fácil encajar tan bien de primeras. Y bueno, a pesar de que ya nos conocíamos por aquel evento que mencionaba en su mail, fue en este viaje donde verdaderamente intimamos. Después de comer tuvimos un tiempo para ducharnos y arreglarnos. Yo elegí una chaqueta de García Madrid que, como sabéis, es una de mis marcas favoritas y sé que con ellos nunca fallo. La combiné con una camisa blanca, pitillo negro, mocasines y... A la entrevista y a cenar con Peter Lindbergh.
El día que cené con Peter Lindbergh en París
El lugar elegido fue Atelier Basfroi: un local para eventos que decoraron a la perfección. Al entrar, una mesa enorme presidía el salón. Y en la segunda planta teníamos a la derecha la sala para las entrevistas y a la izquierda un rincón de personal-shopping en donde la gran maquilladora y estilista Mary Greenwell me esperaba para decirme qué modelo Titan Minimal Art de Silhouette me quedaba mejor. Yo ya le advertí que no me sentía seguro con las gafas de sol, a lo que me contestó: "Don't worry sweartheart, we'll found it!" Sí, dijo sweatheart y la amé profundamente. Para que entendáis un poco cómo es Mary os la describo en pocas palabras: la típica inglesa que de primeras cuesta pero en cuanto le pillas el punto te haces con ella. Y así fue. ¿Cómo me la gané? Enseñándole aplicaciones para hacer marcos y repost de Instagram (es ultra fan) y convenciéndola para que enfermara con Candy Crush. Ah, y sí, encontramos juntos el modelo de gafas Titan Minimal Art de Silhouette acorde con mi cara y look. 
El día que cené con Peter Lindbergh en París
Cuando terminé con Mary, me tocó el turno para entrevistar a Peter Lindbergh. En vez de tener 5 minutos cada uno la hicimos por grupos. Con lo cual tuvimos un ambiente más distendido, fácil, como quien toma un café con alguien al que admira porque... lo que sí puedo decir de Peter es que es una de las personas más entrañables (del star system) que he conocido. Y, sinceramente, da gusto toparse con gente así porque la mayoría son para hacer la entrevista, apagar la grabadora e irte. Con él no, con él querías más y más. Y él también. "Por qué interrumpís la entrevista si estoy a gusto, ya sé que hemos acabado con el tiempo (60 minutos) pero yo no quiero terminar todavía"- le decía a la coordinadora del evento. 
El día que cené con Peter Lindbergh en París
La protagonista de la campaña de Silhouette es Cate Blanchett y Peter afirmó que estaba totalmente enamorado de ella "No es como el resto de las estrellas de Hollywood porque, por si no lo sabéis que supongo que sí, trabajar con una celebrity no es nada fácil. Las modelos son mucho mejor, más profesionales y no, no les grito ¡eh zorra pon cara de gatita sí sí me gusta sí! como sale en las películas, yo soy de otra manera". Y no hace falta que lo jure. Para él la belleza no está regida por un canon, para él la belleza es sinónimo de naturalidad, seas como seas y, cuando al principio nadie apostaba por su fotografía, Anne Wintour decidió darle una oportunidad: "Cuando presenté mis imágenes en blanco y negro con Naomi, Christy, etc... Nadie les entendía. Menos ella que me miró a los ojos y me dijo ¡has fotografiado la nueva era de las modelos, Peter, éstas son las top-models! Y así empezó todo".
El día que cené con Peter Lindbergh en París
Le preguntamos también por la prensa actual a lo que contestó: "No leo muchas revistas y las fotografías de moda de ahora no son arte, es marketing. Se le da mucha más importancia a los detalles y sobre todo al dinero, o a lo que puede convertirlo en ello. Yo intento capturar el alma, será por eso que dicen que hago una fotografía distinta a la que yo prefiero calificar de honesta". Haciendo alusión al tema de Anne Wintour y de la era de las top-models, me dirigí hacia él y le pregunté qué opinaba sobre las modelos actuales: "Son feas, horribles, las de los 90 tenían personalidad, las de ahora no y, por cierto, el Photoshop ha sido concebido para gente sin cerebro"- añadió.  
El día que cené con Peter Lindbergh en París
El tiempo iba pasando y veíamos que en breve nos teníamos que levantar para cenar en esa mesa kilométrica . De repente, sin darme cuenta, (o dándome pero sin mala intención) me adelanté a preguntar y salté encima de una periodista (verbalmente hablando no literal) que solo le dio tiempo a decir "what..." Pero es que eso era como la jungla (ya os podéis imaginar). Le pregunté que como habíamos hablado de las modelos de los 90 y de las de ahora que qué pensaba acerca de Cara Delevingne, que si realmente era la nueva Kate Moss como bautizaban las revistas o es simplemente Cara (que era lo que yo pensaba). Su respuesta: "Cara es Cara y Kate es Kate, sé que está muy de moda hablar de discípulas pero cada una es cada una y tienen lo que tienen por cómo son ellas. Sobre Cara solo puedo decir que es una profesional como la copa de un pino (dijo una expresión inglesa que daba a entender eso) y que, sinceramente, me da pena cómo la está tratando la industria porque la están explotando. De hecho, en la última sesión que tuve con ella tenía sarpullido por todo el cuerpo del estrés y me preocupé. Me acerqué y le dije ¡Cara, no por hacer más editoriales eres mejor, así que elige bien para llegar alto que el camino ya lo tienes más que andado!" Después de esta frase, la coordinadora del evento entró otra vez y ya, por mucho que Peter insistiese, nos tuvimos que ir a cenar.
El día que cené con Peter Lindbergh en París
Cuando pongo en el título que cené con Peter Lindbergh es que realmente cené con él. Tuve la suerte de tenerlo justo en frente (mirad la foto) y descubrí muchas más cosas sobre él, más que las que podría haberme dicho en la entrevista. Me preguntó mi edad, "28" contesté, sus ojos se abrieron muchísimo, también a qué me dedicaba, trayectoria profesional.... Vamos, ahora era él el que me estaba entrevistando. Y, posteriormente, llegó la pregunta que esperaba (todos la hacen) "¿de dónde eres?"-"Cádiz, Andalucía"- dije. Soltó la servilleta en la mesa y dijo: "Oh, Andalucía, soy muy amigo de Jose Mari Manzanares (que es de Alicante, pero da igual, es torero y eso se asocia a Andalucía y a Peter eso se le perdona), me pidió que le escribiera unas líneas para su libro, me encantan los toros, Sevilla, Conil, Ibiza (que tampoco es Andalucía, pero también se lo perdonamos)". 
El día que cené con Peter Lindbergh en París
Y así estuvimos horas y horas hablando un pequeño grupito de privilegiados, porque lo éramos, con él, mientras el resto de la prensa nos miraba con un poco de envidia (seguramente sana). Pero... ¡qué se le va a hacer! En mi sitio había un cartelito ideal con mi nombre que indicaba que yo me tenía que sentar ahí... No tengo la culpa. Y, por supuesto, no pudo faltar el momento "Peter, te importaría hacerme una foto, no será como las tuyas pero bueno, para el recuerdo me sirve". Y aquí está la prueba:
El día que cené con Peter Lindbergh en ParísDespués de cenar, los periodistas nos fuimos al hotel. Llegué a la habitación, me quité la ropa, me tumbé en la cama, miré al techo y dije: Arturo, por mucho sueño que tengas ahora ninguno va a eclipsar lo que acabas de vivir, una de las mayores experiencias de tu vida. Quizás a muchos esto les sorprenda pero yo soy de esas personas que nunca pierde la ilusión y sé que si vuelvo a disfrutar de algo parecido lo exprimiré como si fuese la primera vez. Pensando de esta forma creo que uno aprende más a valorarse como persona y como profesional y, en consecuencia, sirve para seguir adelante y saltar con seguridad y valentía cualquier bache que se interponga en el camino. Yo a día de hoy puedo decir que he entrevistado y he cenado con Peter Lindbergh y me gusta contarlo como una experiencia, no con soberbia ni arrogancia porque, a parte de que no es para nada mi estilo, son esas, las experiencias, las que te hacen crecer cada día.
Aquí os dejo el vídeo de la campaña de Silhoutte con Cate Blanchett como protagonista. 


Muchos besos y que la tendencia os cace

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