Revista Salud y Bienestar

El estrés de jubilarse

Por Grupo Book

El estrés de jubilarse

 

Jubilarse viene de júbilo. Se supone que el jubilado debe estar jubiloso. Pero después de años de trabajo no es fácil cambiar de hábitos. Hay quien está contento y hay quien no, porque la jubilación también trae problemas y estrés.
Primero hay una luna de miel con uno mismo; luego llegan los problemas
Una cosa es estar activo y otra que la familia cargue al abuelo de tareas

Los expertos dicen que hay que prepararse para la jubilación en dos cosas, sobre todo. La primera, para el día a día, porque hay más tiempo libre y las relaciones cambian. Y la segunda, en lo económico, porque dejar de trabajar provoca un descenso de ingresos que hay que afrontar con tiempo. Algunos consejos que dan los expertos son renegociar con la pareja, hacer cosas nuevas teniendo en cuenta que no sean rentables, y no acomodarse.

 

Habla María José Del Val, jubilada reciente de 62 años: "Cuando me prejubilé no me quedé parada. Empecé a hacer otras cosas inmediatamente y a cambiar los hábitos de vida".

Del Val aprobó el acceso a la Universidad para mayores de 25 años. Se matriculó en Filología Hispánica en la Universidad de Barcelona y está cerca de acabar la carrera, seguramente el curso que viene. Ha convivido en clase con alumnos muy jóvenes, la mayoría de entre 18 y veintitantos años. "Tuve agobio el primer curso, pero estudiar era una ilusión y después todo fue mucho mejor".
A esta jubilada le gustaría impartir clases "en alguna ONG, por ejemplo, pero sin mucha dedicación: "No quiero quitar ningún puesto a los más jóvenes. Lo que pretendo es aportar algo".

 

En lo económico, Del Val tiene suerte. En su antigua empresa, Telefónica, hay un plan de pensiones colectivo para los empleados. Tras muchos años de aportar a ese fondo, dispone de un dinero que puede retirar.Pero hay quien lleva mal la jubilación, sobre todo al principio. María Dolores Ortiz es psicóloga de Madrid y está especializada en gerontología. "Cuando alguien se jubila", dice, "al principio suele tener una luna de miel consigo mismo, pero pasados los primeros tiempos pueden venir los problemas. Por eso, hay que prepararse porque jubilarse comporta muchas veces cambios bruscos en lo personal, lo económico y lo social. Hay quien no sabe adaptarse, pero hay oportunidades para hacer nuevas cosas, de seguir activo y abrirse a la experiencia", recalca esta psicóloga.

 

Ricardo Moragas es sociólogo, profesor universitario jubilado y está especializado en gerontología. "Con la jubilación pueden aparecer problemas gástricos, insomnio, arritmias e infartos, porque se produce un estrés y muchos no están preparados", dice Moragas. "La mayoría de la gente no prepara la jubilación y es un error porque, si preparamos un viaje, ¿cómo no vamos a prepararnos para una etapa tan larga como el retiro? La esperanza de vida tras el retiro puede ser de 20 años", recalca Moragas. ¿Qué consejos seguir? "Hay que tener actividades, pero hay familias que cargan de tareas a los abuelos, y eso no es bueno". Este experto investiga en el Parque Científico de Barcelona y ha dirigido cursos para jubilados para hablar de los hábitos saludables de vida y concienciar de que hay que ocupar el tiempo.

 

Una de las primeras cosas que nota el jubilado es que la primera pensión supone una mengua de ingresos. El Gobierno ya ha aprobado congelar las pensiones el año que viene, salvo las más bajas. La pensión media de jubilación es de 878 euros al mes (datos de marzo de este año). La mínima sin cónyuge es de 557 euros y la máxima está fijada en 2.466 euros. Hay más de cinco millones de pensiones públicas de jubilación y un total de 8,6 millones (incluidas las de viudedad y invalidez y otras), 900.000 más que diez años atrás.
Para paliar la caída de ingresos, los expertos recomiendan empezar a ahorrar antes del retiro. Una manera de hacerlo es con un plan de pensiones para complementar la pensión pública. Pero muchos sueldos son bajos y a veces cuesta ahorrar. Además, los planes tienen ventajas fiscales, pero no se puede disponer del dinero hasta la jubilación, salvo en algunos casos de fuerza mayor como invalidez o paro de larga duración.
En España ya hay ocho millones de personas que tienen un plan de pensiones privado -individual o a través de su empresa-, dice Mariano Rabadán, presidente de Inverco, la asociación que agrupa a la mayoría de las entidades de inversión colectiva españolas. Estos planes acumulan 85.000 millones de euros.

 

¿Cuánto dinero tienen de media cada una de las ocho millones de personas con plan de pensiones? Los de empleo o de empresa, 30.000 euros, y los individuales, 6.000, contesta el presidente de Inverco.
"El sistema público de pensiones es sólido. Los que están cerca de la jubilación y los jubilados no tienen ningún problema. Pero cada vez habrá más pensionistas y, si pensamos en alguien que tiene 25 años, lo razonable es que se haga un plan de pensiones para complementar la pensión pública", dice Rabadán.
Hay datos que indican que los españoles son colistas en Europa a la hora de planificar su jubilación. Los países del sur de Europa como España (pero también Grecia, Portugal y Francia) preparan menos la jubilación que los del norte (Suecia y Alemania, por ejemplo), según un sondeo de la firma de estudios de mercado TNS para la gestora de fondos de inversión Fidelity. En los países del sur de Europa, solo una tercera parte de los que reúnen las condiciones para jubilarse han empezado a ahorrar para prepararla. En los del norte, entre la mitad y dos tercios se preparan, según el sondeo de TNS.

 

El dinero tiene su influencia, pero "lo importante es mantener la actividad y encontrarse bien", recalca el presidente de la Asociación de Jubilados Gambrinus, Antonio García. Esta asociación radicada en Sevilla está formada por jubilados de la antigua empresa Cruz Campo (hoy Heineken) y toma el nombre de Gambrinus, el rey de leyenda de igual nombre, considerado el patrón de la cerveza. "En nuestra asociación buscamos prevenir los casos de personas jubiladas que no se adaptan bien y ayudarles a superarlos", dice el presidente de la asociación. "Somos 516 socios. Aquí se aprende cómo convivir con los nietos, hacemos salidas culturales, viajes, manualidades, pintura. Hemos viajado por casi toda España y también a Portugal. No es preciso tener mucho dinero para hacer cosas", dice el García.

 

Los últimos datos del Ministerio de Sanidad abundan en lo dicho por otros informes: la vida se alarga. Hay 7,8 millones de personas en España que tienen más de 65 años, el 16,7% de la población. Y de ellos, el 28% tiene más de 80 años. La percepción mayoritaria es que se es mayor a partir de los 70 años.

La media de vida es de 84 años para las mujeres y de 78 para los hombres, según la encuesta sobre personas mayores de 2010 del Ministerio de Sanidad presentada a final de abril. Esta encuesta incluye datos que muestran que los jubilados se preocupan de estar ocupados. Pero hay respuestas distintas. El 30% de los mayores dice estar demasiado ocupados, el 52% no tiene muchas ocupaciones y solo el 15% no tiene nada que hacer, destaca la encuesta del Ministerio de Sanidad. El estudio ta también arroja el resultado de que el 55% de los mayores está satisfecho con su situación, aunque la satisfacción baja con la edad y es mayor en las zonas rurales que en las urbanas.

 

La psicóloga María Dolores Ortiz recalca que la jubilación produce un cambio de horarios. "No hay que confundir lo que uno es o hace con el empleo que ocupa. Eso les pasa más a los hombres, porque suelen asociar su estatus profesional con su personalidad y cuando dejan de trabajar lo padecen. Pero el puesto que uno ocupa es una cosa y quién es uno, otra", recalca esta psicóloga. "Si se vive en pareja, hay que hablar de las tareas de casa. Vemos a gente a la que le cuesta disponer de su tiempo libre". Y añade: "Hay que ir hacia el envejecimiento con éxito o activo. En varios ámbitos: manteniendo el ejercicio físico y con la alimentación adecuada"; pero también "ejercitando la memoria, trabajando con la mente, leyendo, estudiando y manteniendo la relación social".

Montserrat Fornós, psicóloga psicoterapeuta, abunda en el uso del tiempo libre. "Falta cultura del tiempo libre porque el trabajo suele ocuparlo casi todo, cuando, en realidad, es un tiempo en la vida. Muchas personas son alguien que trabaja en algo, más que ellos mismos. Hay quien se jubila y lo pasa mal al principio hasta que coge la ruta".

 

Victor Reca es psicólogo. Trabaja con personas mayores. "Hay que preparar la jubilación y hacer una reflexión sobre lo que se va a hacer tanto en lo social como para prever lo económico", dice. Las mujeres "se adaptan mejor a la jubilación que los hombres, quizá porque suelen trabajar más en casa, y muchos hombres solo tienen el trabajo en la empresa y les cuesta más hacer otras cosas".
La formación suele ser una de las actividades por las que optan algunos jubilados. Hay aulas para personas mayores en toda España. Las aulas de extensión universitaria para gente mayor de Barcelona acogen a 4.000 alumnos y a 88 profesores, dice el presidente de la entidad, Francesc Pons. "Empezamos hace 30 años con 13 alumnos. La mitad del coste lo cubre la Administración. El alumno paga 78 euros por curso. Estudian, no una carrera, sino para tener conocimientos de materias. La Universidad de Barcelona nos cede locales para impartir las clases", dice el presidente de esta entidad.

 

Fuente texto y foto: elpais.com


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