" Las cajas de ahorro, como todas las entidades financieras mundiales, deben tener la capacidad de actuación global. En un mundo universal pueden existir pequeñas empresas que den respuestas puntuales a pequeños colectivos o pequeños territorios, pero negar a una entidad la capacidad de desarrollo y de presencia global significaría "atarle las piernas en un partido de fútbol".
