Por primera vez en un hospital público pediátrico de Argentina se cuenta con un microscopio neuroquirúrgico que produce muchas mejoras de tratamiento. Cuál es el impacto en la salud de los pequeños pacientes.
Por
primera vez en un hospital público pediátrico de Argentina se cuenta con un
microscopio neuroquirúrgico (Foto: Gentileza H. Garrahan)
Los avances tecnológicos de la
cirugía cerebral, en los últimos veinte años, fueron sorprendentes y
fascinantes. Esta vez, los adelantos llegan al Garrahan, donde se realiza la mayor cantidad de neurocirugías en niños
de Argentina.
Con el flamante microscopio, van a reducir los riesgos durante la intervención
y las secuelas
postoperatorias.
También se adquirió para el quirófano de neurocirugía un neuronavegador y un sistema
de videoendoscopía digital con captura HD.
En relación a lo que significa este
equipamiento para el Hospital, la jefa del Servicio de Neurocirugía, Beatriz
Mantese, comentó: “Cuando empecé mi carrera como cirujana nunca pensé que
íbamos a llegar a este alcance tecnológico. Esta mejora en la calidad de
imágenes, mejora en la calidad tecnológica, ha efectuado que las cirugías
tengan cada vez menos errores. Hoy podemos operar con casi una absoluta
seguridad”.
Hasta ahora, con el nuevo microscopio se llevaron a cabo unas 20 neurocirugías, que incluyeron intervenciones de altísima complejidad como tumores de fosa posterior, malformaciones vasculares y tumores de base de cráneo. Menos complicaciones, más esperanza Estas herramientas tecnológicas reducen el riesgo de recidivas posoperatorias por visualizar mucho mejor el margen entre tumor y tejido normal y al reducir los sangrados inesperados durante la cirugía mejora el posoperatorio. Entre los mayores beneficios cuenta con imagen HD que permite a los neurocirujanos una visión óptima del área que interviene, lo que se traduce en menores complicaciones durante y después de la cirugía. En el Hospital se hacen aproximadamente 900 neurocirugías por año a niños y niñas que sufren enfermedades complejas: la mitad se trata de cirugías mayores como tumores, malformaciones vasculares y malformaciones congénitas; en tanto que el resto son cirugías de mediana complejidad pero que requieren de alta precisión. Leído en CONBIENESTAR
