En mi pequeño ordenador he visto la película “Inside Job”. Al verla uno acaba de convencerse de que este mundo esta dominado por unos pocos y que las agencias de calificación crediticia como Moody’s Investor Service, Standard and Poors Corporation y Fitch no son de fiar y están al servicio de los poderosos y especuladores –como siempre ha sido así. ¿Para qué hacerles caso? Ya sé estas instituciones “independientes” son, para algunos, imprescindibles a la hora de lidiar con toda la información disponible en unos mercados financieros cada vez más globalizados y que elaboran nuevos y más sofisticados productos cada día. Sin embargo, me parece buena la actitud de los italianos que ya han puesto sus oficinas patas arriba. No olviden que su fin es ganar dinero y no ganarse el cielo. Personalmente, creo que hacemos demasiado caso a esas “empresas-jueces” de la economía y ya no digamos nada de las empresas auditoras que ganan dinero a espuertas. Debo reconocer, sin embargo, que el problema de España está en que seguimos con la tónica de siempre: pocas ganas de trabajar, escasa productividad y políticos que no inspiran confianza. ¿A quién votar el 20-N?
