Jo, qué calor! Yo me voy quejando -junto con el resto de ser humanos que me rodean-mientras mi huerto parece decir : ¡Olé, caloret, venga, para arriba!
La albahaca está súper frondosa.

La tomatera que creía ya “en-paz-descansen” se marca unos tomatitos sorpresa.

Las plantas de guindilla se han agigantado ( en siete días, la cosa se ha acelerado)…

Y tenemos una nueva adquisición al lado del orégano: una plantita de valeriana.

Y yo que estaba preocupada porque este calor afectara al huerto…

