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El milagro de Henry Poole (Mark Pellington, 2.008)

Publicado el 09 mayo 2010 por Rugoleor @rugoleor

El milagro de Henry Poole (Mark Pellington, 2.008)

Título original: Henry Poole is Here

Director: Mark Pellington

Guionista: Albert Torres

Intérpretes: Luke Wilson

  Adriana Barraza

  Radha Mitchell

  George Lopez

  Cheryl Hines

  Richard Benjamin

  Morgan Lily

  Rachel Seiferth

Productores: Gary Gilbert

  Tom Lassally

  Gary Lucchesi

  Tom Rosenberg

  Richard S. Wright

Fotografía: Eric Schmidt

Música: John Frizzell

Montaje: Lisa Zeno Chrugin

Nacionalidad: Estados Unidos

Año: 2.008

Duración: 99 minutos

Edad: 13 años

Género: Comedia, Drama

Distribuidora: Filmax

Estreno: 29-05-2.009

Página WEB: Web Oficial de la película en España

  Web Oficial de la distribuidora en España

  Tráiler de la película en YouTube

Calificación:

Crítica: 6,393 Espectadores: 3.925

Vizcaya: 5,717 Recaudación: 21.430,38 €

España:   Puntos (Popularidad): 0

Rugoleor:   Índice de popularidad: 0

Sinopsis:

Luke Wilson, la nominada al Oscar Adriana Barraza y Radha Mitchell protagonizan una fábula contemporánea acerca de las inesperadas maravillas del día a día, del realizador Mark Pellington. “El milagro de Henry Poole” narra la divertida, ácida y alentadora historia de un hombre desilusionado que intenta esconderse de la vida en una casa algo destartalada de las afueras, para acabar descubriendo que no puede escapar a las fuerzas de la Esperanza.

Luke Wilson es un tipo hundido que se compra una casa en el suburbio de su infancia. Todo va bien, o igual de mal, hasta que una misteriosa mancha de humedad aparece en la pared. Y no se va. Y su vecina, hispana (Adriana Barraza) y de nombre Esperanza, cree ver en ella el rostro de Dios. Podría ser un milagro, aunque Henry se resiste a creerlo. Su guapa vecina (Radha Mitchell) le ayudará a entrar en razón y a abrazar la fe en este religioso film de Mark Pellington.

Crítica:

02.06.2009 – JOSU EGUREN

Henry Poole, el estilista

Una mancha en la pared del patio trasero de una casa puede tomar distintas formas en función de quien interprete el grafismo. Para Henry Poole se trata de una masa informe, para su vecina Esperanza es el vivo retrato de Cristo. Y así se escribe el primer capítulo de este manual de autoayuda que viene firmado por Mark Pellington, un director que desde los años 90 intercala trabajos cinematográficos con el rodaje de videoclips. Simplificando, “El milagro de Henry Poole” es una 'dramedia', cruce de géneros tan habitual en nuestros días, que no acaba de explotar las distintas posibilidades con las que se topa el personaje central en su encrucijada de caminos.

Henry Poole vive emparedado, en una típica vivienda familiar de los Estados Unidos, entre una fanática religiosa y una atractiva soltera, madre de una niña autista. De un lado está la comedia, del otro el romance y el drama, pero Pellington no acierta al sintonizar con esa frecuencia que despierta el interés del público. Se agota pronto el desfile de personajes pintorescos capaces de despertar sonrisas, pero aún es más escueto el espacio destinado a herir nuestra fibra sensible. Del resto, lo más destacable es una idea en la que Pellington reincide (la vimos en “Arlington Road”), y es el tema de la intimidad, un valor que cotiza muy a la baja en los Estados Unidos. En un intento baldío por evadirse del mundo, Henry Poole acaba sufriendo la monitorización implacable de unos vecinos chismosos que no cejan en su pertinaz empeño por devolverle a la vida. Si el estilita de Luis Buñuel no fue capaz de superar las intromisiones de Dios, el Diablo y los pastores en las alturas de su columna, menos lo ha de ser Henry Poole, personaje interpretado por un desganado Luke Wilson. El espectador melómano agradecerá dos o tres secuencias videocliperas con las que Pellington nos rescata de la monotonía, pero que no acaba de encajar con el tono de una cinta que respeta los patrones de la industria 'Indie'.


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