Revista Viajes

El Monte Cook, la Perfección en las Antípodas

Por Drlivingstone

Nueva Zelanda es un país que desborda naturaleza en cada uno de sus rincones. Playas tropicales, fumarolas y volcanes, viñedos, fiordos y glaciares se aglutinan en este país compuesto por dos islas, donde sin lugar alguna, la isla sur es la que ofrece unos paisajes naturales más salvajes que su hermana del norte.

Y una de las paradas obligadas en todo recorrido por la isla sur de Nueva Zelanda es para contemplar la estilizada forma de la montaña más alta de Nueza Zelanda: El Monte Cook. Y es que sus 3.722 metros de escarpada cumbre sobresalen entre lagos alpinos de postal y los glaciares que la escoltan. Y es que esta montaña siempre ha tenido un atractivo especial para los “kiwis” (como se suele denominar a los habitantes de Nueza Zelanda). Ya en sus laderas se entrenó Sir Edmund Hillary, para acabar conquistando el Everest en el año 1953.

Un símbolo nacional

Un símbolo nacional

Y fue precisamente en ese año cuando el entorno del Monte Cook fue declarado parque nacional, luego vendría en 1990la designación de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Hay que ver los glaciares Tasman y Hooker que se descuelgan de sus laderas o el rosario de 140 montañas de más de 2.000 metros que se encuentran a su alrededor para comprender la magnitud y belleza de este enclave.

Y es que no hace falta recordar que los paisajes de la zona han sido escenarios de varias películas, destacando la ya conocidísima saga del Señor de los Anillos.

Espectaculares paisajes

Espectaculares paisajes

Aunque para los maoríes el Monte Cook no es otra cosa que Aoraki, uno de los hijos del Padre Cielo, que en su viaje junto a sus hermanos por la Madre Tierra, al volcar su barca y tratar de salvarse subiendo a la quilla del bote, los gélidos vientos los congelaron, transformándolos en piedra y hielo. Así pues, la canoa se convirtió en la isla Sur de Nueva Zelanda, y el pobre Aoraki quedó convertido en la mayor cumbre de la isla.

Lagos glaciares

Lagos glaciares

Y es que esta zona es bastante fría…. Los vientos de los “Rugientes Cuarenta” neozelandeses procedentes del Océano Antártico elevan las tasas de humedad en los bosques tropicales de la isla que son los que nutren de humedad y de lluvia al entorno. Un sistema natural perfecto para una montaña perfecta. De hecho, los glaciares Tasman y Hooker, localizados en las laderas del monte Cook, a diferencia del resto de glaciares del mundo, no retroceden con el cambio climático, sino que se mantienen.

Así que si lo que te apetece es descubrir la variedad paisajística de Nueva Zelanda y contemplar las laderas del Monte Cook y sus alrededores, apúntate a nuestro viaje a Nueva Zelanda. Como siempre, con el peculiar estilo de viaje de Paso Noroeste, la agencia pionera en viajes alternativos.

Carretera de aproximación al monte Cook

Carretera de aproximación al monte Cook

Los bonitos alrededores del Monte Cook

Los bonitos alrededores del Monte Cook

Tags: Aoraki, Monte Cook, Nueva Zelanda, viajar a Nueva Zelanda, Viaje a Nueva Zelanda


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