Revista Insólito
El alcalde, un tal Froilán de los BuenoEn Valdelrevés el mundo giraba por la izquierda, aunque el sol saliera por el este con la luna clavada en la era de los adentros. Decir «no vengas» era invitar y gritar «bienvenido». Algo así como cerrar la puerta con dos cerrojos y un candado encantado. La abuela Basilisa lo decía siempre: «Aquí, el que entiende, se confunde más que el que no escucha». El
