El 8 de septiembre se celebra en la tradición católica el nacimiento de la Virgen María. Este relato no aparece en los evangelios oficiales, pero sí en otros apócrifos como el Evangelio de Santiago.
Y los meses de Ana se cumplieron, y, al noveno, dio a luz. Y preguntó a la partera: ¿Qué he parido? La partera contestó: Una niña. Y Ana repuso: Mi alma se ha glorificado en este día. Y acostó a la niña en su cama. Y, transcurridos los días legales, Ana se lavó, dio el pecho a la niña, y la llamó María.
El nacimiento de María fue tema ampliamente utilizado por los grandes maestros del arte a lo largo de la historia que convirtieron este momento clave de la historia sagrada en una escena cotidiano. En la Edad Media, en el Renacimiento, el Barroco, cada pintor utilizó los referentes que tenía a su alcance y así, la natividad de la Virgen apareció inmortalizada en escenarios contemporáneos de cada artista. Y así se convirtió en una preciosa ventana a uno de los momentos más íntimos y maravillosos de las mujeres. La Virgen se convirtió en una dama florentina del Quattrocento o en una noble española del XVII.
Giotto. 1305. Capilla Scrovegni, Padua

Giovanni da Milano. 1350-1369. Iglesia de la Santa Croce, Florencia

Paolo Uccello. 1440. Duomo, Prato

Nacimiento de la Virgen. Domenico Ghirlandaio. 1486-90. Capilla Tornabuoni, Santa María Novella, Florencia

Jan de Beer. 1520. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid

Pantoja de la Cruz. 1603. Museo del Prado, Madrid

Guido Reni. 1609. Palazzo del Quirinale, Roma

Nacimiento de la Virgen. Francisco de Zurbarán. 1625-30. Norton Simon Foundation, Pasadena

Bartolomé Esteban Murillo. 1660. Museo del Louvre, París

Francisco de Goya. 1772. Cartuja del Aula Dei, Zaragoza

