
¿Pero qué se encuentra más allá de las palabras que las hace portadoras? ¿Qué escondía la mirada de aquella alumna que ya sabía de tus palabras? ¿Acaso un deseo de ver en otro sus pensamientos? ¿Un anhelo desesperado de complicidad? ¿O un túnel por el que conectar consigo misma? Su mirada, sin embargo, sí logró sacarnos de la monotonía del horario y hacernos escuchar, aunque fuera por unos instantes, al profesor que se hizo a sí mismo.
