Ha vuelto. Qué está haciendo allí parado con una nota ridícula pinchada en la puerta. Por qué justo ahora lo pregunta cuando borré los recuerdos. Cuando he aprendido a estar sin él y ya no me late.
Por fin Marisa puede descargarse:
-Oliver te das cuenta, hace un año que desapareciste. Fuiste un tiempo y me enamoré, vale, pero hace un año que se cerró la puerta y se hizo el abismo. No estar contigo... cuánto daño. Te extrañé como aquel día de sol, como la primera lluvia juntos y la risa.
No me cansaba de escuchar una y otra vez:
Salieron al balcón.
-Luché contra la imaginación hasta que desperté una mañana con un café distinto y disfruté el aroma.
Fue cuando supe que ya no estarías.
Te fuiste y terminé yéndome.

Oliver en un tono blando y derrotista respondió:
-Vale, seguiré esperando por si alguna vez el pasado te alcanza aunque vayas demasiado deprisa. Te quiero como lo que permanece aunque todo parezca roto.
-Pero te fuiste, el vacío no podía explicarse, luego el tiempo no retuvo. Creí que no iba a ser nada sin ti, luché y mira, triunfé . Porqué volver atrás.
-¿Crees entonces que es definitivo?
-Sí...
-Solo te pido ahora que me perdones. Fui inmaduro e ilógico. Tenía miedo, no lo entiendo. Aquella noche me perdí y ya no supe regresar... -se calló y sin recursos, agregó, -si alguna vez me necesitaras, llámame.
-Siempre lo resuelves muy fácil, Oliver.
Se levantó, fue hasta la puerta y sin decir nada salió, supo que todo había acabado a medida que lo tragaba la noche.

"Pueden prometerse acciones, pero no sentimientos, porque éstos son involuntarios. Quien promete a otro amarlo siempre u odiarlo siempre o serle siempre fiel, promete algo que no está en su mano poder cumplir..."Nietzsche
Las 4 de la mañana, el móvil y un mensaje a quien podía ser su nuevo futuro:
Media hora más tarde:

¿Marisa... Oliver... ? ¿Quién envió el mensaje? (No conocemos a ninguno de los dos.)
Nada tiene porqué ser definitivo, ¿Cierto Nietzsche?
