Revista Insólito
Yo no sé si se puede vender un pueblo, porque, por pequeño y abandonado que esté, sus casas, las fincas y el bosque que lo circundan estará inscrito en algún libro a nombre de distintos titulares. Gentes que lo fundaron, herederos de los fundadores que nacieron allí. Yo no sé si alguien lo habrá comprado todo, que es mucho, aunque esté abandonado. Y pueda venderlo, sin haberlo comprado, a dos
