Revista Baloncesto

El secreto de Víktor Sanikidze

Publicado el 06 abril 2014 por Toni_delgado @ToniDelgadoG
Versátil y omnipresente, el ala-pívot del CAI Zaragoza, que se fue de Georgia siendo un adolescente en busca de unas condiciones dignas para jugar a baloncesto, doblega al Barça  

El secreto de Víktor Sanikidze

Sanikidze machaca el aro - ACB Photo / Esther Casas. 


Más que jugar en un equipo en concreto, su sueño era participar en una liga competitiva con pistas decentes y entrenarse en condiciones dignas. Viktor Sanikidze (Tbilisi, Georgia, 1986) no quería estar en más gimnasios sin duchas ni ventanas. Anhelaba sentirse un jugador de baloncesto de verdad y, en los 90, Georgia no era el lugar adecuado para conseguirlo, sino más bien un país que trataba de escribir su propio camino tras la disolución de la URSS. Así que con 15 años Sanikidze hizo las maletas para formarse en el
Globe Tech Junior College de Nueva York, pagándose él todos los gastos, y con 17 años se marchó a Francia para firmar su primer contrato como profesional con el Dijon. Después recaló en un Estudiantes en el que jugó 80 minutos en la Liga ACB en el primer año y, lastrado por una lesión, ninguno en el segundo. Emigró de nuevo hacia Estonia (Tartu Rock) y estuvo cuatro años en la LEGA, tres en Bolonia y uno en Siena. Llegó al Montepaschi en el momento económico más delicado del club, algo que facilitó su fichaje a un CAI Zaragoza que buscaba un recambio para el lesionado Daniel Clark y que había perdido a uno de sus pilares, Pablo Aguilar, rumbo a Valencia. Algo más de medio año después, Sanikidze es fundamental para el conjunto de Jose Luis Abós, encantado de contar con un 4 tan versátil que es un imán para los rebotes, abre las defensas y anota canastas inverosímiles. Que le pregunten por él al Barça, que perdió por 85-79 su primer partido en el Príncipe Felipe de Zaragoza desde 1990 penalizado por su nula puntería con los triples (6/30, 20% y 0/9 de Navarro), una puesta en escena pésima (38-24 a los 14m 43s) y, claro, por el huracán Sanikidze (15 puntos, 5/5 en tiros de dos, 1/2 en triples y 8 rebotes para un 24 de valoración), bien secundado por Tabu, con 19 tantos.      Una barba generosa cubre el rostro de un jugador altruista como Sanikidze, elegido el número 42 del draft de la NBA por Atlanta, que traspasó sus derechos a los Spurs. Alguien que se deja el alma en la pista y trata de que se note lo menos posible la marcha, a mitad de curso, de su compatriota Shermadini al Olympiacos. Fueron la pareja que frustró a Unicaja en su Copa del Rey y una de las más letales de la ACB, hasta que el gigante griego la rompió. Ninguna excusa para Sanikidze, que aspira, como mínimo, a que el equipo repita el puesto de semifinalista del curso pasado y conseguirlo depende de su fuerza. La que demostró machacando el aro en sus dos primeras canastas ante un Barça que parecía todavía en el Mediolanum Forum de Milán, golpeado por su rival como el miércoles ante Alessandro Gentile y compañía. Esta vez los puñales eran Roll, Tabu, Norel o el propio Sanikidze, certeros en el tiros y mucho más hambrientos en el rebote ante un equipo que había jugado ya con sus tres bases en el primer cuarto. Los tres andaban perdidos.   Huertas, valiente e incontenibleIncrédulo, Xavi Pascual se tocaba la nuca justo después de pedir un tiempo muerto que despertó a sus jugadores. Fueron los mejores momentos de Papanikolaou, que no acaba de encontrar la regularidad que se le presupone por talento y trayectoria. Algún apunte de Navarro en un día nefasto para él y algunas acciones de Tomic y Lorbek acercaron a los azulgrana (58-55 a los 29m 48s), que se encontraron con un parcial de 8-2 gracias sobre todo a Tabu y Sanikidze. Al Barça le hacía falta un líder y Huertas, incontenible y valiente, sumó canastas de garra y supo conectar con Tomic, que cometió tres personales casi seguidas. Entre la cuarta y la última cogió un rebote ofensivo vital para marcarse un dos más uno. Después llevó a la línea de personal a McCauley, el último en llegar al CAI Zaragoza para sustituir al lesionado Jones. El nuevo fichaje sentenció la merecida victoria de su equipo.  CAI ZARAGOZA 85 (24+18+18+25): Tabu (19), Roll (6), Rudez (12), Sanikidze (15) y Norel (10) —quinteto inicial—; Llompart (2), Fontet (3), Stefansson (5), McCauley (10) y Tomás (3). BARÇA 79 (16+15+24+24): Huertas (14), Navarro (8), Papanikolau (12), Lorbek (7) y Tomic (15) —quinteto inicial—; Sada, Nachbar (11), Lampe (5), Abrines, Pullen (2) y Hezonja (5). Árbitros: Arteaga, Calatrava y Aliaga. Excluyeron por cinco personales al visitante Tomic en el minuto 40. Incidencias: partido correspondiente a la jornada 26 de la Liga Endesas disputado en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza ante 9.882 espectadores.

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