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El último ángel laziale

Publicado el 29 junio 2015 por Squadraeterna @squadraeterna

El último ángel laziale

Los años 70 siempre serán recordados como la década de las cabelleras pobladas y las patillas anchas. Los años de los pantalones acampanados y la buena música. Una década repleta de contrastes. De nacimientos, defunciones, acontecimientos y rupturas que marcarían un antes y un después en la historia del siglo XX. Gran parte del continente europeo vivía en continuas pretensiones políticas y sociales. Muchas de ellas, como respuesta a las recientes revoluciones universitarias de finales de los 60. Las cuales, acabaron dejando espacio a una crisis cada vez más en auge, la del terrorismo.

Mientras que en el Reino Unido, The Beatles producirían Let it Be como uno de los álbumes con mayor prestigio en la historia musical. En los Estados Unidos, la eléctrica 'Freder Stratocaster' de Jimmi Hendrix y el Jailhouse Rock de Elvis Presley, se verían apagados para siempre. En Suecia, cuatro jóvenes compondrían ABBA, uno de los fenómenos musicales de mayor éxito en todo el mundo. A la vez que en Australia, AC/DC trasladaría a todos sus seguidores al infierno con Highway To Hell. Pero no todos los cambios iban a llegar en el terreno musical. En España, el atentado contra Luis Carrero Blanco, sucesor de Francisco Franco, y el posterior fallecimiento del mismo, introducirían al país en una época de caos, suspense y cambios sociales. En Múnich, un comando terrorista palestino, conocido como 'Septiembre Negro', acabaría con la vida de nueve atletas israelís durante los Juegos Olímpicos celebrados en el país alemán. Mientras que en Italia, el secuestro y posterior asesinato de Aldo Moro -Presidente de la Democracia Cristiana- a manos de las Brigate Rosse (Brigadas Rojas), con el objetivo de frenar un acuerdo histórico entre cristianos y comunistas. Tan solo serían algunas de las muchas mechas que se fueron prendiendo a lo largo del viejo continente europeo, como consecuencia de unas irrefrenables revoluciones sociales.

Y es que, las explosiones, los disparos, la quema de mobiliario urbano, las manifestaciones, los secuestros y atracos estaban a la orden del día en Italia. Numerosos grupos terroristas alejados de la vida política, fueron tomando la revolución por su cuenta. Al igual que el IRA en Irlanda o ETA en España, el país también iba a ser víctima del continuo azote de movimientos terroristas como los de las 'Brigadas Rojas' o 'Primera Línea'. La situación de inseguridad e incertidumbre que vivía el país era tan evidente que las consecuencias también llegaron al mundo del Calcio. Prácticamente, todos los jugadores de la Lazio de los 70 poseían licencia de armas de fuego, y al finalizar los entrenamientos, utilizaban el campo como sala de tiro. Dos pasiones: el balón y las balas, que llegaron a compaginar diariamente. Salvo en el caso de un futbolista. Era rubio, y desde su estancia en la capital, Luciano Re Cecconi sería más conocido como L'Angelo Biondo (El Ángel Rubio).

El último ángel laziale

Pues fue en esta década de los 70, con la 'Lazio de las pistolas' en su máximo esplendor, cuando el equipo consiguió su primer Scudetto de la historia. Lo hizo en 1974. Con un equipo repleto de futbolistas italianos. Y conquistando el título con una victoria clave, en la penúltima jornada del campeonato frente al Foggia. Curiosamente, el mismo equipo que solo unos años antes había sacado a la luz a nuestro desarmado protagonista.

Luciano Re Cecconi nació a finales de 1948 en Nerviano, una localidad a las afueras de Milán. Hijo de un modesto albañil de la región, no fue hasta 1967 cuando Re Cecconi recaló en el fútbol profesional. Lo hizo en el Pro Patria, equipo con el que consiguió debutar en la Serie C italiana. Pero solo un año después, abriría una nueva etapa aterrizando en las filas del ya mencionado Foggia. Por aquel entonces, el club lo dirigía Tommaso Maestrelli, y con Re Cecconi ya situado en la posición de 'regista' (en mediocampo) y, pese a lidiar con los descensos a Serie B, sus inesperados avances en la Coppa Italia, situaron al conjunto como unas de las revelaciones del Calcio en aquella época. Meses después y por petición expresa del propio Maestrelli, nuestro 'Ángel' llegaría a las filas del conjunto laziale, donde se convirtió en pieza fundamental del histórico título liguero alzado en la temporada 1973-74. Una excelsa temporada a nivel individual, que lo llevaron a ser convocado para el Mundial de 1974, junto a otros dos futbolistas de la Lazio: Giuseppe Wilson y Giorgio Chinaglia (este último, finalizando la temporada como capocannoniere del torneo liguero). Un título que, sin embargo, no permitió a la Lazio jugar la máxima competición europea la siguiente temporada, como consecuencia de una sanción impuesta por la propia UEFA debido a unos violentos enfrentamientos protagonizados por aficionados del conjunto laziale y del Ipswich Town inglés.

Pero volviendo al contexto de la violencia que las calles del país italiano respiraban día y noche durante la década de los setenta, Luciano Re Cecconi -el único futbolista de la 'Lazio de las pistolas' sin licencia para armas de fuego- iba a ser víctima de su propio sentido del humor. Corría la noche del 18 de enero de 1977, cuando L'Angelo Biondo, convencido por Pietro Ghedin -también futbolista de la Lazio- y un amigo de ambos, decidieron hacer una visita a la joyería de otro viejo conocido por nuestro protagonista; Bruno Tabbochini.

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Según versiones oficiales de los hechos, Re Cecconi irrumpió en el establecimiento ocultando sus cabellos rubios con la solapa del abrigo, al grito de "¡Manos arriba, esto es un atraco!". Dichas palabras, causaron el estupor suficiente para que el joyero, quien más tarde reconocería haber sido víctima de otro reciente atraco -este sí verídico-, abriese fuego sin previo aviso contra el pecho del entonces futbolista de la Lazio. "Una broma, una simple broma", fueron las últimas palabras de un Luciano, que media hora después, y a sus 28 años de edad, dejaría huérfanos a un varón de dos años, y a su hermana, que aún gestaba en el vientre de su enviudada madre.

Víctima de su propio juego, o de la continua inseguridad social que desolaba el país, aún a día de hoy la muerte de Luciano Re Cecconi sigue siendo una incógnita para el fútbol italiano. Pietro Ghedin (actualmente seleccionador de Malta) se negó a hablar públicamente acerca del tema, Bruno Tabbochini acabó puesto en libertad, la cinta de seguridad jamás fue publicada, e incluso Stefano Re Cecconi ha llegado a escribir un libro en defensa de su padre, a quien todo el mundo consideraba muy lejano de la actitud de un bromista irresponsable. Los Anni di Piombo ('Los Años del Plomo') supusieron cerca de 13.000 atentados, que se acabaron cobrando una cifra superior a las 300 víctimas, entre magistrados, policías, políticos, ciudadanos anónimos y entre los que hay que incluir a uno de los mejores centrocampistas italianos del último siglo. Quizás, uno de los mayores talentos de los que jamás haya gozado la capital del Calcio. Una cabellera rubia capaz de domar el esférico, de atravesar todo tipo de líneas, y de conducir a la Lazio al que fuese su primer Scudetto. Una vez más, de entre la comedia y la tragedia, Italia volvió a escribir su historia.

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