Elementos
27 abril 2014 por elenanodelcuento
Ella era como la tierra.
Firme, fiel a sí misma, fuerte.
Capaz de volver a florecer tras duros inviernos.
Era aire.
Soñadora, ligera, pura.
Pero también era fuego.
Apasionada, chispeante.
Contagiaba luz y calor…
Ella, definitivamente, era agua.
Transparente, refrescante.
Fluía, se abría camino.
Y, poco a poco,
erosionó la piedra que me flanqueaba.
