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En el centro de la tormenta-Sección críticas

Publicado el 13 marzo 2011 por Spiderman @cineylibertad

Víctor Alvarado ( Publicado en Pantalla 90)

Bertrand Tavernier es una de las leyendas vivas del cine francés. Entre sus trabajos más destacables recordamos a El Capitán Conan (1996), que nos hizo reflexionar sobre la crueldad de la guerra, mientras que, en la memorable Hoy Empieza todo (1999), nos invitó a pensar sobre el valor de la vocación, en este caso, de un maestro.

El cineasta ha rodado en Estados Unidos En el centro de la tormenta (2009) un thriller, basado en las novelas de James Lee Burke, que cuenta las peripecias de Dave Robicheaux, un detective alcohólico, que investiga los crímenes de un asesino en serie. Esta saga de novela negra no es la primera vez que se lleva a la gran pantalla, pues ya se realizó otro relato, llamado Prisioneros del cielo (1995) e interpretado por Alec Baldwin .

Este investigador resuelve, en esta ocasión, los casos al estilo de los personajes de John Ford, que miraban al pasado y al presente para descubrir los crímenes del momento, aunque salvando los estilos y las considerables diferencias, ya que el protagonista asocia el asesinato post-Katrina con uno sucedido 40 años atrás.

La prensa comentaba la afición del director a la literatura del citado Lee Burke y la franquicia de Dave Robicheaux, pero tomándose alguna licencia temporal y ambientándola, al igual que el escritor, en Lousiana (territorio sureño) en el que el problema racial está garantizado.

Sin embargo, el largometraje nos produce una doble sensación porque, por un lado, la puesta en escena nos parece muy sobria (la sobriedad puede entenderse como una virtud o como un defecto, pero lo que queda claro es que resulta más realista que la mayoría de largometrajes que centran todo su poderío en la acción) y los personajes nos parecen pocos desarrollados y las secuencias explican algo más de su tipo de vida para tratarse de una historia que se apoya en un libro. La presentación del personaje es muy abrupta, así que se podría decir que se centra demasiado en la trama. Por otro lado, pensamos que el guión flojea; no transmite buenas sensaciones y el libreto no va en consonancia con el nivel del director.

La interpretación de Tommy Lee Jones no deja lugar a dudas de su calidad. El actor no necesitó la asistencia del director para realizar su trabajo, pues el cineasta lo consideraba tan preparado que no fue necesario que recibiera instrucciones.

Finalmente, tenemos la impresión de que la cinta apunta el valor de la familia tradicional.


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