
Cerca de 90.000 personas, casi una de cada diez ocupadas, trabajan en la comunidad autónoma vasca en el sector de empledas de hogar, según un detallado estudio realizado por el departamento de Empleo del Gobierno Vasco, el primero de estas características, que tiene como objetivo final conocer la situación para homologar una actividad que se desarrolla mayoritariamente en la economía informal y que sufre como ninguna otra de la precarización de las condiciones laborales. Los resultados del trabajo han sido remitidos al Parlamento vasco y revelan, entre otras cosas, que la retribución media en esta profesión es de 7,31 euros a la hora.
Este trabajo, para cuya realización se han efectuado 6.013 encuestas telefónicas y 331 entrevistas personales, revela, entre otras cosas, que la retribución por hora es inversamente proporcional al número de horas realizadas, y también que las trabajadoras del hogar de nacionalidad espańola están mejor retribuidas que las extranjeras, que suponen el 33,9% del sector, es decir, algo más de 30.000.
Así, mientras que una empleada autóctona percibe 8,01 euros por cada hora trabajada, una inmigrante se lleva 6,09 euros. En cualquier caso, el precio más habitual es el de 10 euros la hora según las personas consultadas. Sin embargo, como las procedentes del exterior trabajan más horas en esta actividad, sus ingresos medios mensuales son superiores, al alcanzar los 699 euros, frente a los 502 de las autóctonas. La media salarial ponderada es de 575 euros al mes.
El estudio detalla numerosos aspectos de esta actividad. Así, especifica que solo el 7,5% de las trabajadoras del sector son internas -es decir, residen en el hogar en que trabajan-, y de ellas, dos terceras partes son extranjeras. Los datos sugieren que la diferencia salarial que sufren las empleadas de hogar procedentes del exterior radica fundamentalmente en esta circunstancia, ya que la retribución media de una trabajadora interna es de 3,84 euros por hora, la mitad de los 7,61 euros de una externa. Pese a todo, el salario de una interna, sin distinción de nacionalidad, es de 817 euros al mes.
El trabajo en la economía informal -no cabe hablar en todos los casos de sumergida dado que hasta la fecha las trabajadoras que realizan menos de 72 horas al mes no pueden afiliarse a la Seguridad Social- afecta a casi 72.000 empleadas del sector (80,4%), mientras que solo el 18,8% están dadas de alta en la Segurida Social. Entre las extranjeras el porcentaje de cotizantes es superior que el de las espańolas (22,4% frente al 16,9%). Por otro lado, menos de la mitad de las internas están afiliadas, y en este caso sí que cabe hablar de conculcación de la legalidad.
Una de las conclusiones del trabajo es que las trabajadoras del hogar no perciben alicientes para estar regularizadas, y más del 28% justifica su no afiliación porque no le compensa económicamente. En un 24,5% de los casos, es el empleador quien no quiere dar de alta a la trabajadora, y en otro 23,3% ninguno delos dos quiere cotizar al sistema de Seguridad Social, que tiene en la actualidad un coste de algo más de 160 euros al mes para estas empleadas. Otro 7% no trabaja las horas suficientes para poder darse de alta, por lo que puede hablarse de casi 68.000 empleos sumergidos.
La observación de las respuestas a esta pregunta dadas por las interesadas pone de relieve la discriminación que sufren las inmigrantes, ya que los jefes de familia que no acceden a darlas de alta a son el 34% del total -14 puntos más que a las nacionales-, mientras que, por el contrario, son menos las que no ven alicientes económicos para cotizar (22% frente al 31%). Además, hay que destacar que un 11,8% de las trabajadoras extranjeras -es decir, en torno a 3.600- no cotiza porque no tiene permiso de trabajo, por lo que su inmersión en la economía informal es obligada si quieren tener ingresos.
Fotografía - AP
