
FICHA TÉCNICA
Director: Gilles Paquet-Brenner
Guión: Joncour y Gilles Paquet-Brenner, basado en la novela de Tatiana de Rosnay
Producción: Stéphane Marsil
Música: Max Richter
Fotografía: Pascal Ridao
Montaje: Hervé Schneid
Diseño de producción: Françoise Dupertuis
Vestuario: Eric Perron
FICHA ARTÍSTICA
Julia: Kristin Scott Thomas
Sarah: Mélusine Mayance
Jules: Niels Arestrup
Bertrand Tezac: Frédéric Pierrot
Edouard Tezac: Michel Duchaussoy
Mamé: Gisèle Casadesus
William Rainsferd: Aidan Quinn
Genneviève Dufaure: Dominique Frot
Argumento:
París, julio de 1942: la policía francesa se lleva a Sarah, una niña de 10 años, y a toda su familia en una redada puerta a puerta en la que arrestan a multitud de familias judías en plena noche. Desesperada por proteger a su hermano pequeño, Sarah lo encierra en un armario del dormitorio, su pequeño escondite secreto, y le promete volver en cuanto les liberen. Sesenta y siete años más tarde: la historia de Sarah se mezcla con la de Julia Jarmond, una periodista estadounidense que investiga la redada. Durante su investigación, Julia descubre un rastro de secretos que ligan la vida de Sarah a la suya, y la llevan a preguntarse sobre su propio futuro sentimental.

Nos encontramos ante una historia de nazis, pero no una cualquiera, porque no ocurre en Alemania sino en Francia, y además, seguimos a una niña judía empeñada en salvar a su hermano cueste lo que cueste. Así que no es la típica historia que uno puede esperar cuando se toca este escabroso tema histórico.
Se van entremezclando las dos historias, la de Sarah y la de Julia, ésta última empeñada en conocer la verdad de lo que realmente pasó con la niña, pensando que todo el mundo tiene derecho a conocer la verdad. Y tal y como dice, la verdad tiene un precio, que ella misma acaba pagando en si situación personal. No solamente por la obsesión, sino porque nos encontramos con una tercera historia paralela, el decidir si seguirá adelante con un embarazo que ella desea pero su marido no, esta parte queda algo desdibujada y poco se profundiza, no se le da la importancia que podría tener y la repercusión que tiene en la vida amorosa de Julia.

Respecto a las protagonistas, hay que destacar la interpretación de ambas. Kristin Scott Thomas logra convencer en su papel de periodista metomentodo, pero quien realmente sorprende es Mélusine Mayance, la niña que interpreta a Sarah. Es como si ella fuera Sarah, no podríamos imaginarla de otra manera, nos mete de lleno en lo que siente y en lo que piensa, para poder comprender el porqué de cómo actúa.
El film tiene cierto aire de melancolía cuando vemos a Sarah algo más crecida, como si todo fuera un sueño del que no ha despertado. Se detecta en la fotografía, que nada tiene que ver con las imágenes del campo de concentración, por ejemplo. Como si cada escenario estuviera enmarcado con una luminosidad y contraste y un color dominante para hacernos partícipes de dónde nos encontramos y lo que vamos a ver.

Dejando aparte de que es una historia dramática, es una película que ayuda a comprender una parte de la historia, bastante desconocida para los de fuera de Francia y solamente por eso merece la pena dejarse envolver por toda la historia. No nos olvidamos de un soldado amable, del matrimonio que acoge a Sarah, de su hijo 50 años después. Es una película que revuelve familias enteras como si fuera lo más normal del mundo, que cambia el sentido de la vida que han vivido sin quererlo, y que por tanto, no volverán a ser los mismos de siempre después de saber la verdad.
