Según ha explicado esta ciudadana estadounidense, Alexis Dunbar, lo único que pudo hacer es gritar al ver al animal en el suelo del baño.Su novio, alertado por los chillidos de su pareja, colocó una pequeña mesa delante de la puerta del cuarto de baño para mantener al cocodrilo en el interior hasta que los miembros de la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission se presentaron para llevárselo.
